Trambus y cocheras: el negocio perfecto de una ciudad concesionada bajo la gestión de Jorge Macri. Con el impulso del gobierno porteño, el sistema de buses eléctricos y las concesiones de estacionamientos subterráneos consolidan un modelo donde el Estado retrocede y el negocio privado avanza sobre el espacio urbano.
Detrás de la promesa de modernización que encabezan las autoridades de la Ciudad, se despliega una matriz de gestión que redefine la movilidad como mercancía y no como derecho.
Hay decisiones políticas que no necesitan ser gritadas para ser profundas. Basta con observar cómo se reorganiza la ciudad, quién toma las decisiones y, sobre todo, quién se beneficia. Bajo la gestión de Jorge Macri, la Ciudad de Buenos Aires avanza con una serie de iniciativas que, lejos de ser meramente técnicas, revelan un cambio de paradigma: el Trambus y las concesiones de estacionamientos subterráneos no son hechos aislados, sino piezas de un mismo engranaje.
El Trambus aparece como la cara visible de esa transformación. Un sistema de buses eléctricos, sin rieles, con carriles exclusivos y promesas ambiciosas: reducir tiempos de viaje hasta un 40%, integrar el transporte y avanzar hacia una movilidad sin emisiones. El proyecto, impulsado desde el área que conduce el secretario de Transporte de la Ciudad, se presenta como una innovación necesaria, casi inevitable, en una metrópolis saturada.
Y sí, en términos técnicos, el sistema tiene atributos que resultan difíciles de cuestionar. Vehículos silenciosos, accesibles, con autonomía de hasta 270 kilómetros y equipados con tecnología de asistencia al conductor. Una especie de “subte en superficie” que, en teoría, democratiza la movilidad sin los costos estructurales de una red subterránea.
Pero la política no se mide solo por sus promesas, sino por sus condiciones de implementación.
Porque el Trambus no es simplemente un avance tecnológico. Es también una puerta de entrada a un esquema de gestión donde el Estado se corre del rol de operador directo. Obras, operación y mantenimiento quedan sujetos a licitaciones. El sector privado entra en escena. Y lo que se presenta como eficiencia empieza a revelar otra lógica: la de la concesión.
No es un detalle menor. Es el núcleo del modelo.
En paralelo, y casi sin generar el mismo ruido mediático, el gobierno de Jorge Macri impulsa la construcción de estacionamientos subterráneos en zonas estratégicas como Barracas, Palermo, Belgrano y Núñez. El argumento es conocido: ordenar el tránsito, reducir la congestión, mejorar la circulación. Pero el mecanismo vuelve a ser el mismo. Concesiones a largo plazo, de hasta 20 años, donde empresas privadas financian, construyen y luego explotan comercialmente el espacio.
El Estado, otra vez, planifica y habilita. Pero no gestiona.
La pregunta que emerge es incómoda, pero inevitable: ¿estamos frente a políticas públicas o frente a la apertura de nuevos mercados?
Porque lo que une al Trambus con los estacionamientos no es solo la movilidad. Es la lógica que los sostiene. Una lógica donde el espacio urbano se fragmenta en unidades de negocio. Donde cada tramo de recorrido, cada cochera, cada infraestructura se convierte en una oportunidad de renta.
Y en ese esquema, el rol del Estado se redefine. Ya no es el garante directo del servicio, sino el organizador de las condiciones para que otros lo exploten. Una especie de árbitro que arma el juego, pero no lo juega.
Este giro no ocurre en el vacío. Se inscribe en un clima político más amplio, donde el gobierno nacional de Javier Milei promueve abiertamente la reducción del Estado y la ampliación del sector privado en áreas estratégicas. La Ciudad, bajo la conducción de Jorge Macri, parece alinearse con esa orientación, adaptándola a su propio territorio.
El problema es que esa coherencia ideológica no es neutra.
Cuando el transporte público se piensa desde la lógica de la rentabilidad, aparecen tensiones inevitables. ¿Qué pasa con los sectores que no resultan rentables? ¿Cómo se garantiza el acceso universal? ¿Qué ocurre cuando la eficiencia choca con la equidad?
No hay respuestas claras. Y esa falta de definiciones es, en sí misma, una señal.
Lo mismo ocurre con los estacionamientos. Bajo el discurso del ordenamiento urbano, se habilita la explotación privada de espacios públicos. Se construyen cocheras, se cobra por su uso, se consolida una economía del estacionamiento. Todo bajo contratos que se extienden por décadas. Una cesión prolongada que, en la práctica, redefine quién controla y quién se beneficia del suelo urbano.
Es cierto que la infraestructura necesita inversión. También es cierto que las ciudades requieren soluciones innovadoras. Pero hay una diferencia sustancial entre incorporar tecnología y resignar control. Entre mejorar servicios y convertirlos en negocios.
Y ahí es donde el modelo empieza a mostrar sus fisuras.
Porque la ciudad no es solo un sistema de transporte ni un conjunto de infraestructuras. Es un espacio de vida, de derechos, de vínculos. Cuando ese espacio se organiza exclusivamente bajo criterios de eficiencia económica, algo se pierde. Algo que no siempre se mide en kilómetros ni en emisiones, pero que resulta fundamental: la idea de lo público.
El Trambus, con toda su carga simbólica de modernidad, y los estacionamientos subterráneos, con su promesa de orden, terminan convergiendo en una misma dirección. Una ciudad más limpia, quizás. Más rápida, tal vez. Pero también más fragmentada, más concesionada, más atravesada por intereses privados.
La gestión de Jorge Macri, con el respaldo político de un clima nacional favorable a estas políticas, avanza en esa dirección sin demasiadas resistencias visibles. El discurso técnico ayuda. La estética de la innovación también. Pero detrás de esa superficie prolija, la discusión de fondo sigue pendiente.
¿Quién gobierna la ciudad? ¿El Estado o el mercado?
La respuesta, por ahora, parece inclinarse cada vez más hacia el segundo.
Fuente:
https://buenosaires.gob.ar/infraestructura/que-es-el-sistema-trambus
https://boletinoficial.buenosaires.gob.ar/normativaba/norma/797579
https://inteligenciaargentina.ar/gobierno/trambus-el-nuevo-sistema-electrico-que-transformara-la-movilidad-en-buenos-aires
https://www.infobae.com/sociedad/2025/11/15/el-nuevo-sistema-de-buses-electricos-que-recorrera-la-ciudad-de-buenos-aires-boleto-integrado-al-subte-y-conexion-con-aeroparque/
https://buenosaires.gob.ar/noticias/arranca-el-trambus-menos-tiempo-de-viaje-cero-emisiones-y-una-ciudad-mas-conectada
https://buenosaires.gob.ar/infraestructura/cuales-son-las-caracteristicas-del-sistema-trambus
