Los ingresos tributarios se desploman 9,5% real en febrero y exponen el costo de las rebajas impositivas al agro y el enfriamiento de la economía. El derrumbe de retenciones, la caída del IVA y el golpe a las provincias configuran un escenario que contradice el relato oficial de recuperación. La única excepción: más presión sobre combustibles.
La recaudación tributaria volvió a caer en términos reales en febrero y ya no quedan eufemismos que la disimulen. Según los datos difundidos por Hernán Letcher, director del Centro de Economía Política Argentina (CEPA), el Estado nacional registró una contracción real interanual del 9,5%, descontando una inflación mensual estimada en 2,6%. Es el séptimo mes consecutivo de retroceso. Siete. No es un tropiezo, es una tendencia. Y cuando los ingresos públicos se deslizan por una pendiente sostenida, no alcanza con slogans de equilibrio fiscal ni con gráficos optimistas en conferencias de prensa.
En términos nominales, la recaudación alcanzó los 16.231.830 millones de pesos, con una suba interanual del 20,1%. Pero esa cifra, aislada, dice poco. La inflación erosiona ese incremento y deja al descubierto la pérdida real. El acumulado del primer bimestre de 2026 confirma la misma dinámica: caída real de entre 8,2% y 8,7% interanual. El deterioro no es mensual, es estructural. Y detrás de los números hay decisiones políticas concretas.
El dato más brutal está en los derechos de exportación. Se desplomaron 39,5% real interanual en febrero, tras haber caído 40,6% en enero. Dos meses consecutivos de derrumbe cercano al 40%. No es casualidad ni misterio estadístico. La reducción de alícuotas a los productos agrícolas explica buena parte del agujero. El Gobierno decidió resignar recursos en uno de los sectores históricamente más rentables y estratégicos en generación de divisas. Se trata de una transferencia directa de ingresos desde el Estado hacia el complejo agroexportador. La pregunta incómoda es inevitable: ¿quién compensa esa pérdida? Porque el fisco no funciona con buenas intenciones ni con promesas de inversión futura; funciona con caja.
El frente externo no termina ahí. Los derechos de importación también retrocedieron 26,5% real interanual. La lectura puede ser doble: menor volumen importado o cambios normativos que reducen la presión tributaria. En ambos casos el resultado es el mismo, menos recursos. Y si las importaciones caen por enfriamiento de la actividad, el cuadro es todavía más preocupante.
SÉPTIMO MES CONSECUTIVO DE CAÍDA REAL INTERANUAL DE LA RECAUDACIÓN
En febrero la recaudación tributaria registró una caída del 9,5% real interanual (IPC feb/26: 2,6%)
➡️ Derechos de exportación: se desplomaron por segundo mes consecutivo 39,5% real interanual (40,6% en enero),… pic.twitter.com/N01YMkeWpI
— Hernán Letcher (@hernanletcher) March 2, 2026
El IVA-DGI, considerado el principal termómetro del consumo y la actividad interna, cayó 3,2% real interanual. Puede sonar moderado frente a otros desplomes, pero es un indicador clave. El IVA refleja movimiento económico, intercambio, compras, facturación. Cuando cae en términos reales, algo se está apagando. Parte de la explicación radica en la menor recaudación del IVA Aduanero tras la derogación de la suspensión de los certificados de exclusión y percepciones en importaciones. Pero más allá del tecnicismo, el dato desnuda un consumo que no despega. La economía no está explotando, está planchada.
Tampoco ayudan las contribuciones patronales, que retrocedieron 4,3% real interanual. Menor dinamismo en el empleo formal o salarios que pierden frente a la inflación impactan directo en este rubro. El impuesto sobre créditos y débitos, el famoso impuesto al cheque, cayó 7,5%. Menos transacciones bancarias, menos movimiento financiero. Ganancias bajó 1,1% real. Bienes Personales se contrajo 13,5%. Los internos coparticipados, que alimentan las arcas provinciales, cayeron 16,4%. El golpe no es solo nacional; es federal.
En las provincias la caída de la coparticipación no es un detalle técnico, es un problema político y social. Menos recursos implican más tensión para pagar salarios, sostener servicios, financiar obra pública. Se habla de pérdidas en cientos de miles de millones de pesos. En un país donde el equilibrio fiscal se volvió dogma, la pregunta es si el ajuste se está descargando silenciosamente sobre las administraciones subnacionales.
Hay, claro, un rubro que crece con fuerza: combustibles total aumentó 19,1% real interanual. Es el único en verde intenso. ¿La razón? Ajustes impositivos específicos y actualización de gravámenes sobre la energía. Dicho sin vueltas, más carga sobre un consumo masivo y regresivo. Cuando la recaudación mejora por esa vía, el mensaje es claro: el Estado resigna ingresos en sectores concentrados pero refuerza impuestos que pagan millones cada vez que cargan el tanque.
El cuadro general es elocuente. El total de recursos tributarios cayó 9,5% real en febrero. Siete meses consecutivos de baja desde agosto de 2025 aproximadamente. La narrativa oficial habla de orden fiscal y desinflación. Sin embargo, la recaudación no acompaña con dinamismo. Si la inflación interanual venía en torno al 30% o 32% en períodos previos, el desplome real indica que la economía no está generando suficiente actividad imponible. El ajuste, entonces, se sostiene más por recorte del gasto que por crecimiento de ingresos.
El Gobierno apostó a una batería de medidas que incluyen la baja de retenciones para incentivar al agro y la eliminación de percepciones aduaneras. La teoría era que menos presión tributaria generaría más producción y, eventualmente, más recaudación por volumen. La práctica, al menos hasta febrero, muestra otra cosa: menos recaudación efectiva. Tal vez los efectos virtuosos aparezcan más adelante; tal vez no. La economía no responde a deseos sino a incentivos concretos y contextos reales.
Excluyendo el comercio exterior, algunas estimaciones señalan que la caída interna es algo menor, alrededor de 7,8% real. Pero sigue siendo una contracción significativa. Y cuando el IVA neto cae en torno a 13% o 14% real según otras aproximaciones, la señal es difícil de maquillar. El consumo no tracciona, la actividad no rebota con la fuerza prometida, y la caja del Estado siente el impacto.
El interrogante de fondo es cómo se sostienen las metas fiscales en este escenario. Si los ingresos reales se encogen y la estrategia se basa en reducir impuestos a determinados sectores para estimular la oferta, el equilibrio depende casi exclusivamente del ajuste del gasto. Esa combinación puede cerrar en una planilla de Excel, pero tiene efectos sociales y políticos que no se evaporan. Cada punto de recaudación que se pierde es un margen menos para políticas públicas, para inversión en infraestructura, para sostener ingresos.
No se trata de defender una presión tributaria asfixiante ni de negar la necesidad de reformas. El sistema argentino es complejo y muchas veces ineficiente. Pero resignar recursos sin que aparezca un crecimiento compensatorio es una apuesta riesgosa. Y los números de febrero no exhiben aún el premio prometido.
El séptimo mes consecutivo de caída real ya no puede atribuirse a herencias ni a coyunturas pasajeras. Es una señal persistente. Tal vez sea el costo de una transición hacia un modelo distinto; tal vez sea la antesala de tensiones mayores si la actividad no reacciona. La economía es un terreno lleno de matices e incertidumbres, pero hay datos que hablan por sí solos. La recaudación cae, el comercio exterior aporta menos, el consumo no despega y las provincias reciben menos fondos. La única variable que crece con entusiasmo es la carga sobre combustibles.
En definitiva, febrero deja una foto incómoda. Un Estado que recauda menos en términos reales durante siete meses seguidos no puede vivir indefinidamente del ajuste y de la fe en que el mercado hará el resto. La pregunta no es si el modelo es audaz o disruptivo. La pregunta es si los números, fríos y obstinados, terminarán imponiendo su propia lógica.
Fuente: https://tn.com.ar/resizer/v2/recaudacion-tributaria-iva-grafico-arca-X4LIBO6H4ZHGHL5OBFLQBGL6R4.jpg?auth=f517b1edb6ee8ac3aaf7f0e51cf68b9c7e9fba62c5f16ec1cd705dfd58076d5c&width=1440 , https://www.infobae.com//resizer/v2/V4UMXY4BAFA5PDCHQNQVAMHMZ4.jpg?auth=1ac56d35dc5536953aad6887f203180b8709c31793e17bf16f60d1d14bf673a1 , https://cdn.eldestapeweb.com/eldestape/022026/1772235423905/IVA.webp?ch=616&cw=1163&extw=jpg , https://www.ellitoral.com/images/2026/03/01/k7srBJ7AH_870x580__1.jpg























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