Crisis en Mendoza y La Pampa: La producción de uva cae a mínimos históricos

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EL VINO AMARGO DE LA LIBERTAD: LA VENDIMIA DE MILEI DESNUDA EL DESIERTO PRODUCTIVO DE UN PAÍS QUE SE CAE A PEDAZOS.

El colapso del complejo vitivinícola en La Pampa y Mendoza no es solo un capricho del clima sino el síntoma terminal de un modelo que desprecia el trabajo argentino y celebra el cementerio de las industrias

El sol que antes maduraba los racimos en las tierras de Casa de Piedra y en los valles mendocinos hoy parece ser el único testigo de una tragedia que el gobierno de Javier Milei prefiere ignorar entre discursos de odio y viajes de lujo. La vendimia de este año ha dejado de ser una celebración de la identidad nacional para convertirse en un funeral de la producción local, con números que huelen a naufragio y un complejo vitivinícola que se desangra frente a la indiferencia de un atril que solo sabe de ajustes y burlas.

Mientras los portales amigos del poder intentan vender un espejismo de crecimiento basado en la timba financiera, la realidad de los surcos nos cuenta una historia de espanto: producciones que rondan apenas los 80 mil kilos en enclaves pampeanos, situándose dolorosamente por debajo de los promedios históricos. Esta es la «paradoja de Milei», esa perversa lógica donde el médico, lejos de querer sanar al paciente, parece estar inyectándole el veneno final para que la industria nacional termine de estirar la pata de una vez por todas. Es la vendimia de la miseria, el resultado de una política que ha decidido que producir en Argentina es un pecado y que la única libertad que importa es la de fundirse en silencio.

Resulta verdaderamente revulsivo observar cómo el aparato comunicacional de la Casa Rosada, encabezado por un Manuel Adorni que casi duplicó su patrimonio antes de cumplir un año en el cargo, nos habla de austeridad mientras el pequeño productor de uva cuenta los granos de una cosecha raquítica. El drama en La Pampa no es un hecho aislado; es el espejo de lo que sucede en Mendoza y en cada rincón donde el complejo agroindustrial intenta resistir el embate de un modelo neoliberal que ha pulverizado el consumo interno.

No es casualidad que el consumo de carne haya caído a su nivel más bajo en veinte años; el vino, compañero histórico de la mesa argentina, corre la misma suerte de descarte bajo la «psico-economía» libertaria. La gente ya no elige qué marca comprar, sino que elige qué comida dejar de ingerir para pagar la tarjeta de crédito que se cuadruplicó en morosidad. En este contexto, ¿quién puede sostener una bodega cuando el mercado interno es un desierto y el financiamiento externo es un chiste de mal gusto con el Riesgo País bailando en los 600 puntos? La incertidumbre no es solo una variable económica, es el sentimiento de una clase trabajadora que ve cómo sus sueños de progreso se evaporan como el agua en un año de sequía extrema y abandono estatal.

La complejidad de la crisis vitivinícola tiene matices que van más allá de las altas temperaturas que azotaron la región. Existe un trasfondo de desprotección absoluta. Mientras el gobierno se pelea con las provincias y recorta fondos esenciales para el desarrollo productivo, las economías regionales quedan a merced de una intemperie que no solo es climática sino política.

Es incisivo notar que, mientras se discute la Ley de Glaciares en audiencias públicas con restricciones para acallar a los ambientalistas, se pone en juego el recurso hídrico que es la sangre de nuestras vides. El gobierno de Milei ve el agua no como un derecho o una necesidad de producción, sino como un negocio para sus amigos de la «casta» renovada. Es una estafa electoral a cielo abierto: prometieron barrer con los privilegios y lo único que han barrido es la esperanza de los laburantes que hoy se encuentran, en casos extremos, viviendo en los mismos frigoríficos donde antes trabajaban porque ya no pueden costear un techo. La crueldad es el método, y el silencio de los viñedos vacíos es su mayor logro.

El impacto es demoledor y se siente en cada eslabón de la cadena. Si en el parque industrial de Pilar se perdieron siete mil puestos de trabajo en meses, ¿cuánto tiempo creen que podrán aguantar las cooperativas y las bodegas boutique frente a una apertura de importaciones que solo busca beneficiar a los grandes importadores de artículos chinos? La Argentina de Milei es una galería de fabricantes que cierra para convertirse en un centro de acopio de productos extranjeros, como sucede en el barrio de Once.

Es un modelo que prefiere el oro que nos sacan gratis a la uva que se procesa con sudor y esfuerzo pampeano. Es provocativo, pero necesario decir que este gobierno tiene el corazón de piedra, igual que el paraje donde la vendimia falló. No les importa que 7 de cada 10 jóvenes trabajadores sean informales; les importa que el Riesgo País baje un punto para seguir alimentando la bicicleta financiera que solo beneficia a los bancos que, paradójicamente, ya empiezan a mostrar pérdidas millonarias por la mora de sus clientes.

Esta crisis vitivinícola es la prueba de que el neoliberalismo no viene a «completar» ningún rumbo, como dice un Macri que ya no sabe cómo ser candidato sin quedar en ridículo; viene a terminar el trabajo de demolición que iniciaron en otras décadas. No hay soberanía posible con viñedos secos y bodegas en quiebra. No hay dignidad en un país que exporta materias primas mientras sus científicos del CONICET tienen que pagar de su bolsillo la luz de los laboratorios para que no se pierdan años de investigación.

La vendimia crítica en La Pampa y Mendoza es el grito de una tierra que se resiste a ser solo un tablero de apuestas para «vendedores de buzones». Es imperativo defender el trabajo, los derechos humanos y la justicia social antes de que el desierto avance tanto que ya no quede ni una gota de vino para brindar por la resistencia. La Argentina no es un experimento de redes sociales ni una serie de Apple TV+; es un país de carne y hueso, de uva y sarmiento, que exige un Estado presente y una sociedad solidaria, conceptos que la administración libertaria ha decidido ejecutar en la plaza pública del mercado.

Fuente: https://adnweb.com.ar/economia/la-paradoja-de-milei–es-como-si-el-medico-quisiera-que-el-paciente-se-muriera_a69b355362a95660dd2830a37 http://www.laarena.com.ar/la-pampa/la-bodega-ya-procesa-95-mil-kilos-de-uva https://www.pagina12.com.ar/2026/03/22/la-vendimia-de-milei-crisis-en-las-bodegas/ https://www.lapoliticaonline.com/seccion/economia/

Fuentes:

  • https://adnweb.com.ar/economia/la-paradoja-de-milei–es-como-si-el-medico-quisiera-que-el-paciente-se-muriera_a69b355362a95660dd2830a37
  • http://www.laarena.com.ar/la-pampa/la-bodega-ya-procesa-95-mil-kilos-de-uva
  • http://www.laarena.com.ar/la-pampa/termino-la-vendimia-y-la-bodega-pampeana-vinifica-las-primeras-uvas
  • https://www.pagina12.com.ar/2026/03/22/la-vendimia-de-milei-crisis-en-las-bodegas/
  • https://www.baenegocios.com/economia/la-guerra-en-medio-oriente-dispara-costos-en-argentina-y-presiona-sobre-inflacion-tarifas-y-produccion-7149/
  • https://noticiasargentinas.com/economia/el-pbi-alcanzaria-su-maximo-historico-pero-la-desocupacion-sube-por-falta-de-empleo_a69beb18d7825f88153602810
  • https://www.infogremiales.com.ar/la-destruccion-industrial-golpea-con-dureza-y-hubo-unos-7-mil-despidos-en-el-parque-industrial-de-pilar-desde-septiembre-de-2025/

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