Escándalo por viajes y jets privados: crece la presión política por la renuncia de Manuel Adorni

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Entre un vuelo privado a Punta del Este, el viaje de su esposa en el avión presidencial y una investigación judicial que ya comenzó, el jefe de Gabinete Manuel Adorni quedó en el centro de un escándalo que desnuda las contradicciones del discurso de austeridad del gobierno de Javier Milei. Hay frases que, sin quererlo, revelan más de lo que intentan ocultar. A veces salen de manera espontánea, como un lapsus, una chispa de sinceridad involuntaria que rompe la superficie pulida del discurso político. Algo así ocurrió con Manuel Adorni cuando intentó justificar el viaje de su esposa a Nueva York diciendo que había ido a “deslomarse trabajando”. La expresión, en apariencia banal, terminó funcionando como la chispa que encendió un escándalo que hoy combina vuelos privados, viajes oficiales cuestionados y una investigación judicial en marcha.

La escena tiene algo de ironía amarga. El gobierno de Javier Milei llegó al poder prometiendo una cruzada moral contra la “casta”, denunciando privilegios, gastos superfluos y abusos de la política. Pero apenas un año después, el jefe de Gabinete quedó envuelto en una polémica que huele demasiado parecido a aquello que supuestamente venían a combatir.

El caso tiene varios capítulos. El primero se abrió cuando se conoció que Bettina Angeletti, esposa de Adorni y coach ontológica sin cargo público, viajó a Nueva York en el avión presidencial junto a la comitiva oficial que participó de la llamada Argentina Week. El dato generó incomodidad inmediata. No se trataba de una asesora, una funcionaria ni una integrante formal del equipo gubernamental. Era, simplemente, la pareja del jefe de Gabinete.

Adorni intentó explicar la situación diciendo que quería que su esposa lo acompañara durante una semana intensa de trabajo. El problema es que, en política, las explicaciones importan tanto como el contexto. Y el contexto es un país atravesado por un ajuste feroz, con salarios pulverizados, jubilaciones deterioradas y millones de trabajadores que escuchan a diario que “no hay plata”.

Ahí apareció la famosa frase. “Vengo una semana a deslomarme a Nueva York”, dijo el funcionario. Las redes explotaron. El contraste entre el relato del sacrificio y la postal del viaje internacional con comitiva oficial resultó demasiado evidente.

Poco después, Adorni publicó un mensaje en redes sociales reconociendo que la expresión había sido desafortunada. “La palabra no debió ser deslomarse. Somos humanos y cometemos errores”, escribió. Fue una admisión breve, casi administrativa, sin demasiada autocrítica política. Pero el daño ya estaba hecho.

Mientras esa polémica crecía, otro episodio empezó a tomar forma. Y este, para muchos observadores, es incluso más incómodo para el relato libertario.

En febrero, durante el feriado de Carnaval, Adorni viajó a Punta del Este en un jet privado. No fue solo. Lo acompañaron su esposa, sus hijos y el periodista Marcelo Grandio, conductor de TV Pública y amigo personal del funcionario desde hace más de quince años.

El vuelo salió del aeródromo de San Fernando y se realizó en un Honda Jet matrícula LVHWA, contratado a la empresa Alpha Centauri. Según distintas estimaciones periodísticas, alquilar un avión de esas características para un trayecto de menos de una hora puede costar alrededor de diez mil dólares.

Aquí empieza la parte más turbia de la historia, porque las explicaciones sobre quién pagó el viaje cambiaron varias veces.

Grandio aseguró en distintos programas que Adorni había pagado los pasajes de su familia, unos 3.600 dólares. También dijo que él pagó 800 dólares por su propio asiento. En otra intervención sostuvo que Adorni pagó incluso el viaje de otros pasajeros. Las versiones se mezclaron, se contradijeron y terminaron generando más dudas que certezas.

En una de esas intervenciones, el periodista cometió un furcio que se volvió viral: afirmó que Adorni pagó “con su plata, no con plata del Estado… lo pagó él con plata del Estado”. El desliz desató una tormenta política.

Grandio intentó luego aclarar la situación. Dijo que el funcionario había pagado el viaje con dinero propio y que el costo fue menor porque tenía amistad con los dueños de la empresa. Pero en política, como en la justicia, las contradicciones suelen pesar.

El episodio derivó incluso en la salida de Grandio de TV Pública. El periodista defendió a su amigo, aseguró que no veía nada antiético en el viaje y llegó a decir que hacía dos años que trabajaba gratis en el canal estatal. Lejos de cerrar el escándalo, esas declaraciones abrieron nuevas preguntas sobre vínculos entre funcionarios y medios públicos.

Mientras tanto, la Procuraduría de Investigaciones Administrativas decidió intervenir. El fiscal Sergio Rodríguez abrió un expediente preliminar para analizar los dos episodios que hoy componen el llamado “Caso Adorni”: el viaje de su esposa en el avión presidencial y el vuelo privado a Punta del Este.

En paralelo, se presentaron denuncias judiciales que quedaron radicadas en los juzgados federales de Ariel Lijo y Daniel Rafecas. Los delitos mencionados en esas presentaciones incluyen malversación de caudales públicos, defraudación contra la administración pública, abuso de autoridad e incumplimiento de los deberes de funcionario público.

Por ahora no hay imputaciones formales. La investigación está en una etapa preliminar. Pero el simple hecho de que la fiscalía anticorrupción haya decidido abrir un expediente muestra que la polémica no es solo mediática.

En medio de este escenario, el gobierno decidió cerrar filas. Javier Milei y su hermana Karina salieron a respaldar públicamente a Adorni. El presidente incluso apeló a su habitual retórica económica para minimizar el escándalo, sugiriendo que muchas críticas surgen de no entender el “costo marginal”.

El mensaje político fue claro: el jefe de Gabinete no será apartado del cargo.

Pero el caso deja una pregunta incómoda flotando en el aire. Porque el corazón del discurso libertario se construyó sobre la denuncia de privilegios políticos. El problema aparece cuando esos privilegios parecen reproducirse dentro del propio gobierno.

La contradicción es evidente. Mientras millones de argentinos escuchan que deben ajustarse el cinturón, que el Estado no puede gastar un peso de más y que los derechos laborales son un lujo que la economía no puede sostener, las noticias sobre jets privados y viajes internacionales con comitivas oficiales generan un ruido difícil de disimular.

La política argentina tiene larga experiencia en este tipo de situaciones. Los escándalos no suelen derribar gobiernos por sí solos. Pero sí erosionan la legitimidad de los relatos que esos gobiernos construyen.

El “Caso Adorni” todavía está lejos de tener un desenlace judicial. Quizás termine archivado, quizás derive en una causa más compleja. Eso todavía está por verse.

Lo que ya ocurrió, sin embargo, es algo más profundo: el relato moral que el gobierno libertario utilizó para llegar al poder empieza a mostrar fisuras. Y cuando un relato político se agrieta, lo que aparece debajo no siempre es lo que prometían las consignas de campaña.

Porque detrás de las consignas contra la “casta”, detrás de los discursos incendiarios sobre la corrupción de la política tradicional, la realidad empieza a mostrar una escena demasiado familiar para la historia argentina: funcionarios poderosos, privilegios difíciles de justificar y un país que observa, entre indignado y resignado, cómo las promesas de austeridad chocan contra la práctica del poder.

Fuentes:
https://www.losandes.com.ar/politica/investigan-los-viajes-manuel-adorni-y-su-esposa-una-causa-abierta-la-fiscalia-anticorrupcion-n5983819
https://www.lanacion.com.ar/politica/la-fiscalia-anticorrupcion-abre-una-investigacion-por-el-viaje-de-la-esposa-de-adorni-nid12032026
https://www.gentedesalta.com/politica/confesion-parte-amigo-manuel-adorni-asegura-jefe-gabinete-gasto-mas-sueldo-viajar-cinco-dias-punta-este-n5738
https://www.tiempoar.com.ar/ta_article/periodista-amigo-adorni-politica
https://www.minutouno.com/politica/el-vuelo-punta-del-este-lo-pago-manuel-adorni-la-confirmacion-del-companero-viaje-vivo-c5n-n6255028

 

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