Corrientes fue escenario de una masiva marcha feminista de 20 cuadras que desafió la agenda reaccionaria de Javier Milei

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Organizaciones sociales, sindicatos, partidos y agrupaciones feministas colmaron Corrientes en una marcha de enorme magnitud para cerrar el Encuentro Plurinacional de Mujeres, Lesbianas, Travestis, Trans y No Binaries. La resistencia al avance fascista del gobierno de Milei atravesó cada taller, cada columna y cada historia personal.

El segundo día del Encuentro Plurinacional de Mujeres, Lesbianas, Travestis, Trans y No Binaries en Corrientes se vivió como un auténtico torbellino político, un río revuelto que testimonia la profundidad del momento histórico y el punto exacto donde el movimiento feminista decidió plantarse. La marcha de 20 cuadras que desbordó la costanera no sólo reafirmó sus cuarenta años de trayectoria; fue, además, una advertencia directa —y masiva— al gobierno de Javier Milei, cuya ofensiva ultraderechista se convirtió en el blanco central de los debates, los talleres y las calles.

En ese clima atravesado por tensiones, la voz de Nirvana Yerezada Silvero se impuso desde la cabecera de la movilización. Con 37 años y una vida entera en Corrientes, recordó el momento en que “me hice feminista”, una escena condensada en la foto que muestra en su teléfono: ella marchando con un cartel de “Ni Una Menos” y la mano pintada de su hija estampada como un sello de resistencia. Nirvana organizó allí, junto a muchas otras, los tres días de un Encuentro que movilizó a miles pese a las dificultades económicas que impiden viajar a buena parte de las mujeres y disidencias del país. Eso, justamente, profundizó el carácter político de esta edición: si en un contexto de ajuste feroz semejante marea logró llegar, es porque el feminismo no se repliega ni bajo amenaza.

La ciudad quedó tomada por organizaciones sociales, sindicatos y partidos políticos de todas las provincias. El mensaje fue unívoco: no retroceder ni un milímetro frente al avance fascista incubado por el gobierno nacional. El clima de resistencia quedó aún más cargado cuando una multitudinaria convocatoria denunció la detención de Cristina Fernández de Kirchner. Su audio enviado al Encuentro recorrió celulares y altoparlantes: “Mi situación es la metáfora perfecta y disciplinadora de una Argentina a la que le están liquidando sus posibilidades de desarrollo y crecimiento económico”. Las palabras resonaron con fuerza porque dialogan con lo que muchas sienten: que detrás de cada recorte, cada ataque y cada política de hostigamiento, hay una intención clara de disciplinar.

La marcha avanzó desde la Rotonda Poncho a lo largo de cinco kilómetros a la vera del río. Las banderas flamearon cuando una brisa refrescó los cantos, como si el mismo Paraná empujara a miles hacia adelante. Allí volvió a aparecer la historia íntima de Nirvana, esta vez marcada por su separación después de una década en pareja. Entendió —gracias al feminismo— que aquello que soportaba no eran “peleas” ni “carácter”, sino violencia de género. El golpe que no debía tolerar nunca más fue el punto de quiebre que la llevó a pararse donde hoy está, entre miles que comparten trayectorias similares. Su hija, de 12 años, no se define feminista, pero ya sabe ejercer sus derechos. Nirvana respira hondo antes de contar que a los 5 años la pequeña enfrentó a su padre diciéndole que no quería irse con él porque era su derecho. “Yo lo supe a los 30”, dice, y la emoción se le nota en los ojos. Para Milei y sectores afines, este tipo de conquistas son “adoctrinamiento”; para Nirvana y para muchas, es simplemente supervivencia.

Mientras la marcha avanzaba, los talleres —realizados sábado y domingo— dejaban en claro cuáles son las preocupaciones urgentes que la agenda oficial intenta silenciar. Una de las discusiones más potentes retomó la marcha del Orgullo Antifascista y Antirracista del 1 de febrero, organizada como respuesta directa a los ataques antifeministas del propio Javier Milei. Aquella fecha, plantearon varias expositoras, fue un punto de inflexión para la reorganización federal del movimiento. De allí surgió la propuesta concreta: impulsar una gran acción federal antifascista para los 50 años del golpe de Estado. El clima es de alerta, y la necesidad de ocupar el espacio público, una definición estratégica.

Otro de los ejes que generó amplias coincidencias fue la ofensiva gubernamental contra los derechos laborales. El “no” a la reforma laboral impulsada por Milei fue contundente. También se insistió en reconocer los cuidados como trabajo y se expresó preocupación por la posible embestida del oficialismo contra el derecho al aborto legal, seguro y gratuito, una de las conquistas más emblemáticas del movimiento feminista argentino.

La tensión también se coló en los talleres dedicados al proyecto de penalización de “denuncias falsas”, impulsado por la senadora Carolina Losada. La propuesta apunta de manera directa contra las mujeres que denuncian violencia de género. Yama Corin, integrante de la organización Mundanas y madre protectora, explicó que las participantes insistieron en construir redes profesionales, comunitarias y políticas para contener y acompañar a quienes sufren violencia. Las participantes repudiaron un proyecto que pretende invertir la carga de prueba y reinstalar la cultura de la sospecha sobre quienes denuncian.

El internacionalismo feminista también ocupó un lugar central. La presencia del reclamo por “Palestina Libre” fue notoria, y se multiplicaron las banderas y pañuelos en varias columnas. Tilda Rabi, Presidenta de la Federación de Entidades Argentino-Palestinas, explicó que el taller tuvo que trasladarse al patio por la cantidad de participantes. Recordó que, pese al supuesto alto el fuego, la situación sigue siendo crítica: redadas en Cisjordania, persecución en Jerusalén Oriental y un invierno que amenaza con profundizar la catástrofe humanitaria en Gaza. Para Rabi, hablar de Palestina hoy es parte del compromiso con la vida, no con la geopolítica.

Las doñas de las organizaciones sociales también tomaron protagonismo con el canto “Cuidar es un trabajo”. Ollas, delantales y un mensaje directo: sin cuidados no hay vida. Norma Morales, referente de Barrios de Pie y Secretaria Adjunta de la UTEP, fue categórica. “A este gobierno no le sirve un pueblo organizado”, afirmó, señalando que Milei intenta desarmar los lazos comunitarios que sostienen a miles de familias. Frente a eso, explica, las mujeres siguen cuidando, sosteniendo y resistiendo. “La derecha nos tiene miedo. No saben todo lo que puede una olla”, dijo entre risas y bronca mezcladas.

Los partidos políticos también participaron, entre ellos el Frente de Izquierda. La concejala Natalia Hernández recordó el triple femicidio de Brenda, Morena y Lara en La Matanza y denunció la política negacionista de la ultraderecha respecto a la violencia de género. “Hay que enfrentar a la ultraderecha que nos quiere calladas”, afirmó. Y remarcó algo fundamental: el movimiento feminista fue una marea que conquistó derechos, y hoy vuelve a ponerse de pie junto a enfermeras, jubiladas, maestras y trabajadoras de todo el país para enfrentar el retroceso.

En la plaza Camba Cuá, la plenaria del espacio Derecho al Futuro sumó otra voz clave: la legisladora Victoria Montenegro. Destacó la importancia política del Encuentro en un escenario donde la avanzada ultraderechista del gobierno nacional amenaza con desmantelar derechos conquistados. Subrayó que los feminismos no ceden ni un milímetro y siguen construyendo futuro incluso en tiempos de hostilidad estatal.

Cerca de las nueve de la noche, la marcha llegó al Paseo Arazaty. Entre banderas y abrazos, miles bajaron los pies al Paraná como cierre simbólico. En el escenario, Nirvana volvió a emocionarse al ver a compañeras que estuvieron en la histórica marcha de 1994, también en Corrientes. “Mi hija no es feminista, pero sabe defender sus derechos. Eso me llena de orgullo”, dijo antes de que el sonido de los bombos y los cantos se impusiera sobre las palabras.

El Encuentro Plurinacional volvió a demostrar que, por más que el gobierno de Javier Milei avance con políticas regresivas, la resistencia feminista sigue de pie. No hay retroceso posible cuando las calles se convierten en fortaleza colectiva. El mensaje quedó claro: el feminismo argentino no se deja disciplinar.

Fuente

Página 12 – “La marea feminista tronó fuerte en Corrientes”
https://www.pagina12.com.ar/2025/11/24/la-marea-feminista-trono-fuerte-en-corrientes/

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