Greenpeace alerta por un grave retroceso ambiental tras la media sanción a la reforma de la Ley de Glaciares

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La organización ambientalista advirtió que el proyecto aprobado en el Senado pone en riesgo las principales reservas de agua dulce del país y llamó a la Cámara de Diputados a frenar lo que considera un ataque directo al derecho al agua y al ambiente sano.

La organización ambientalista Greenpeace repudió con dureza la media sanción otorgada por el Senado de la Nación al proyecto de reforma de la Ley de Glaciares, una norma clave para la protección de los glaciares y del ambiente periglacial, considerados reservas estratégicas de agua dulce para millones de personas en Argentina.

Tras su aprobación en la Cámara Alta, la iniciativa será tratada ahora por la Cámara de Diputados, que tendrá la responsabilidad política y ambiental de decidir si convalida este cambio o si frena lo que Greenpeace define como un “grave retroceso” en materia de protección ambiental, en un contexto de crisis climática y acelerado retroceso de los glaciares.

Un proyecto que debilita la protección del agua

Desde Greenpeace alertaron que la reforma debilita los estándares de protección vigentes y rompe el principio de “presupuestos mínimos” ambientales, que garantiza un piso común de protección en todo el territorio nacional. Según la organización, este cambio abre la puerta a actividades productivas que ponen en riesgo ecosistemas frágiles y estratégicos, particularmente en zonas cordilleranas.

Modificar la Ley de Glaciares, sostienen, no sólo implica habilitar mayores niveles de intervención sobre áreas sensibles, sino también romper reglas claras que hoy ordenan la protección del agua en el país y brindan previsibilidad a comunidades, provincias y territorios. El impacto potencial no es menor: el acceso al agua de millones de personas podría verse comprometido, justo cuando la crisis climática profundiza sequías y acelera el derretimiento de glaciares.

“La crisis climática exige más protección, no menos”

En este marco, Greenpeace advirtió que el debate en Diputados no se limita a una discusión técnica o legislativa, sino que definirá si Argentina sostiene o debilita una de sus principales herramientas para resguardar el agua dulce.

“La Ley de Glaciares es una herramienta clave para proteger el agua, la biodiversidad y a las comunidades que dependen de estos ecosistemas. Su modificación no responde a una necesidad ambiental ni social, y representa un claro retroceso ambiental”, afirmó Agostina Rossi Serra, referente de Greenpeace Argentina. Y agregó: “Esperamos que la Cámara de Diputados actúe con responsabilidad y respete la ley vigente, evitando cualquier cambio que debilite su espíritu y sus objetivos de protección”.

La organización recordó además que la Ley de Glaciares fue el resultado de un amplio consenso social y científico, y que su cumplimiento es una obligación del Estado argentino para garantizar el derecho a un ambiente sano, tal como lo establece la Constitución Nacional y los compromisos internacionales asumidos por el país.

Un debate que define el futuro del agua

Para Greenpeace, avanzar con una reforma regresiva en este contexto equivale a desconocer la evidencia científica y la demanda social por mayor protección ambiental. “La crisis climática exige más protección, no menos. Debilitar una ley que resguarda las principales reservas de agua dulce de Argentina va en sentido contrario a lo que la ciencia, la ciudadanía y el propio marco constitucional reclaman”, concluyeron desde la organización.

Mientras el proyecto avanza en el Congreso, el llamado de atención es claro: lo que está en juego no es sólo una ley, sino el futuro del agua, de los glaciares y de los ecosistemas que sostienen la vida en amplias regiones del país.

#SalvemosLosGlaciares
Fuente: Greenpeace Argentina – 26 de febrero de 2026

Foto: Martin Katz

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