El gobierno de Milei eliminó 12 servicios de trenes y dejó desconectadas a varias provincias

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Milei desmanteló doce servicios de trenes de pasajeros desonectando provincias con la vieja idea de privatizar o dejar morir al tren. Fue el diputado nacional Eduardo Toniolli quien encendió la alarma en redes sociales:

> “El gobierno de Milei cerró hasta el momento 12 servicios de trenes de pasajeros (…) Estamos presenciando un nuevo intento de ferrocidio”.

La palabra no es exagerada. Desde diciembre de 2023 hasta octubre de 2025, el mapa ferroviario argentino retrocedió dos décadas. Lo que se presenta como “reordenamiento operativo” o “ajuste presupuestario” es, en realidad, la ejecución metódica de un plan para desarticular los trenes interurbanos que unían a decenas de localidades con los grandes centros urbanos.
El resultado: aislamiento, pérdida de empleo y un daño estructural a la soberanía territorial.



Una cronología del desmantelamiento

La secuencia es tan precisa como inquietante.
En abril de 2024, Trenes Argentinos suspendió el servicio Retiro – Palmira (Mendoza), una conexión emblemática que había vuelto a funcionar en 2021 tras décadas de abandono. La excusa fue el mal estado de las vías; la consecuencia, dejar a Cuyo sin trenes de pasajeros. Un mes más tarde cayó Retiro – Justo Daract (San Luis), y poco después el Expreso Retiro – Rosario, un servicio rápido que unía ambas ciudades en menos de cinco horas.

En mayo también se detuvo el tren turístico Mercedes – Tomás Jofré, que cada fin de semana llenaba de visitantes la localidad bonaerense. El argumento oficial fue “seguridad operacional” por un puente en mal estado, pero la reparación nunca comenzó.

Ya para mitad de año, el Once – Pehuajó —del ferrocarril Sarmiento— quedó reducido hasta Bragado, y en el norte, el regional La Banda – Fernández fue directamente cancelado.

La cadena continuó: Rosario – Cañada de Gómez, primer servicio reactivado en Santa Fe tras 45 años, se suspendió el 20 de noviembre de 2024 luego de un accidente menor que el gobierno nunca aprovechó para reparar.

En abril de 2025, el ramal General Guido – Pinamar, vital para la Costa Atlántica, fue interrumpido por “razones de seguridad”. A seis meses, sigue cerrado y las obras prometidas no comenzaron.

La fase final llegó con brutal sincronía en el segundo semestre de 2025.
Primero, el Retiro – Tucumán y el Retiro – Córdoba fueron “suspendidos temporalmente” por revisión de vías. Dos semanas después, Trenes Argentinos anunció que los servicios quedaban “hasta nuevo aviso”. El golpe se extendió a la conexión Córdoba – Villa María, vital para el transporte regional.

El 20 de octubre de 2025 se confirmó lo peor: la cancelación definitiva del tren Constitución – Bahía Blanca, inactivo desde un descarrilamiento en 2023. Ninguna inversión, ninguna licitación, ninguna reparación. Solo silencio.

Doce trayectos borrados en menos de dos años.


La estrategia: ajuste y privatización encubierta

El gobierno libertario de Javier Milei justificó cada baja bajo el mantra del “ahorro público” y la “eficiencia”. Sin embargo, el cuadro general revela algo más profundo: una política sistemática de vaciamiento, muy similar a la aplicada en los 90 por el menemismo.

En junio de 2024 el Ejecutivo declaró la Emergencia Ferroviaria por 24 meses, una medida que habilita al Ministerio de Infraestructura a reorganizar, suspender o tercerizar servicios sin pasar por el Congreso. Detrás del lenguaje técnico, se oculta la puerta abierta a la privatización.

En paralelo, se cerró Trenes Argentinos Capital Humano (DECAHF) mediante la Resolución 58/2024 publicada en el Boletín Oficial, y se anunció la revisión de todos los convenios laborales de las empresas ferroviarias estatales. Los gremios ferroviarios advirtieron que el objetivo es claro: desmantelar el sistema público para luego concesionar las líneas más rentables a operadores privados.

Mientras tanto, las partidas destinadas a mantenimiento de vías y renovación de material rodante se redujeron más de 60 % en términos reales. Las formaciones sin repuestos quedan varadas, los talleres cierran y las estaciones reabiertas durante la pospandemia vuelven a quedar en ruinas.


El impacto social: pueblos desconectados y economías heridas

Cada ramal suprimido arrastra historias humanas.
En Mendoza, Palmira vuelve a ser un pueblo fantasma. Los comerciantes que vivían del movimiento de pasajeros cerraron. En San Luis, los jubilados que usaban el tren a Retiro ahora deben pagar pasajes de micro que duplican su costo. En el conurbano bonaerense, pequeños productores que enviaban mercadería por tren hoy dependen de transportes privados.

El caso de Bahía Blanca es paradigmático. Con 500 kilómetros de vías en relativo buen estado, la ciudad perdió su conexión más emblemática con Buenos Aires. “Milei terminó de matar el tren del sur”, tituló la prensa local. La decisión, además, se tomó sin consulta a las provincias ni a los intendentes.

El argumento de que “los trenes no son rentables” se cae por su propio peso: ningún sistema ferroviario del mundo lo es. Su función no es generar ganancia, sino integrar territorios, reducir emisiones y ofrecer transporte público accesible.
El ferrocidio, por tanto, no es una fatalidad económica sino una decisión política.


El regreso del discurso anti-Estado

El gobierno nacional insiste en que “el Estado no debe sostener servicios deficitarios”. La frase repite casi textualmente los discursos que acompañaron la destrucción del sistema ferroviario en los 90. Entonces, los privados recibieron subsidios millonarios, el servicio colapsó y el país perdió más de 80 000 kilómetros de vías activas.

Tres décadas después, el libreto vuelve a escena.
La administración Milei promueve un “mercado de transporte competitivo” que solo es posible si se eliminan los trenes públicos. Las rutas se saturan, los pasajes de colectivo suben, y los trabajadores quedan rehenes de un sistema cada vez más caro y contaminante.

A la vez, se impulsa un discurso que demoniza a los sindicatos ferroviarios y presenta al tren como un “lujo populista”. Pero detrás del relato libertario se esconde un negocio: liberar el territorio para el avance del transporte privado de cargas y de las concesiones viales.


El ferrocidio como política de Estado

La supresión de estos 12 servicios no es un hecho aislado. Es la punta del iceberg de una reconfiguración regresiva del transporte nacional.
El concepto de ferrocidio —popularizado por las organizaciones ferroviarias en los 2000— describe exactamente esto: el asesinato planificado del sistema ferroviario argentino.

Los trabajadores del sector lo saben. Desde los talleres de Remedios de Escalada hasta los apeaderos del NOA, la preocupación es unánime. Sin inversión ni planificación, los trenes interurbanos se marchitan lentamente hasta desaparecer.
Mientras tanto, el gobierno libertario reivindica la “libertad de mercado” como excusa para destruir uno de los pilares de la soberanía nacional.


Conclusión: un país que vuelve a desconectarse

El cierre de los trenes no solo afecta a los pasajeros. Rompe la continuidad física del país. Desarticula economías regionales, aumenta la desigualdad territorial y borra una parte esencial de la identidad argentina.
Donde antes había estaciones llenas de vida, hoy hay andenes vacíos y silencio.

A casi 200 años del primer tren argentino, el gobierno de Javier Milei parece decidido a culminar el proceso que inició el neoliberalismo en los 90: un país donde el ferrocarril no une, sino que estorba.

Eduardo Toniolli lo sintetizó con crudeza: “Estamos presenciando un nuevo intento de ferrocidio”.
Esta vez, la historia no podrá decir que no fue advertida.


Fuentes verificadas

Tiempo Argentino – “Ferrocidio: Milei eliminó 12 servicios de trenes de pasajeros” (https://www.tiempoar.com.ar)

Página 12 – “Una política de destrucción total del sistema ferroviario” (https://www.pagina12.com.ar)

Conclusión Rosario – “Milei cerró el tren que unía a Buenos Aires y Bahía Blanca: ya son doce los servicios eliminados” (https://www.conclusion.com.ar)

En el Subte – “Balance 2024: doce servicios suprimidos en un año de retroceso ferroviario” (https://www.enelsubte.com)

Infobae – “El Gobierno suspendió los trenes a Córdoba y Tucumán por revisión de vías” (https://www.infobae.com)

El Doce TV – “Trenes a Córdoba y Tucumán, suspendidos hasta nuevo aviso” (https://eldoce.tv)

Argentina.gob.ar – “Suspensión del servicio General Guido–Divisadero de Pinamar por razones de seguridad operacional” (https://www.argentina.gob.ar)

Diario El Cronista – “Emergencia ferroviaria: el Gobierno prepara la privatización del sistema” (https://www.cronista.com)

DIB Agencia Buenos Aires – “El Gobierno oficializó el cierre de Trenes Argentinos Capital Humano (DECAHF)” (https://dib.com.ar)

Eduardo Toniolli (@eduardotoniolli) – Publicación en X (20 de octubre de 2025) (https://x.com/eduardotoniolli)

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