Del JP Morgan al Palacio San Martín: el oscuro patrimonio de Quirno de 164 millones sin actualización desde 2024

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Cercano a Luis Caputo y sin experiencia diplomática, el flamante canciller Pablo Quirno llega al frente de la Cancillería con una fortuna declarada de $160 millones y una omisión que preocupa: no actualizó su declaración jurada de 2024. La Oficina Anticorrupción lo señala como “sujeto obligado” y advierte que no hay registros de presentación. En un gobierno que se dice “transparente”, el silencio pesa.

El gobierno de Javier Milei vuelve a quedar bajo la lupa por sus contradicciones entre el discurso y la práctica. El economista Pablo Quirno, hombre de extrema confianza del ministro de Economía Luis Caputo, acaba de asumir como nuevo canciller tras la renuncia de Gerardo Werthein. Su designación no solo refuerza el predominio del ala financiera sobre la diplomática, sino que expone una falta de transparencia que genera ruido dentro y fuera de la administración libertaria.

Formado en la University of Pennsylvania y con casi dos décadas en J.P. Morgan como director de Fusiones y Adquisiciones para América Latina, Quirno representa el prototipo del tecnócrata globalizado. En 2018 fundó la consultora Samsom Capital Advisers, desde la cual asesoró a gobiernos y corporaciones sobre reestructuración de deuda. Su salto al Estado no fue casual: acompañó a Caputo en las gestiones más delicadas con los organismos financieros internacionales y los bonistas privados, convirtiéndose en su “mano ejecutora”.

Sin embargo, su arribo al Palacio San Martín arrastra un dato incómodo. Según la única declaración jurada que presentó —en diciembre de 2023, al asumir como secretario de Finanzas—, Quirno declaró un patrimonio de $160 millones (unos US$ 440 mil al tipo de cambio de entonces). La cifra incluye principalmente propiedades y depósitos, la mayoría en el exterior, y ninguna inversión financiera. Esa declaración quedó vieja. En todo 2024, el funcionario nunca actualizó su patrimonio, pese a que el plazo legal venció el 31 de julio.

La Oficina Anticorrupción (OA) lo tiene registrado como “sujeto obligado” y confirmó que “a la fecha no se cuenta con información sobre la presentación”. Se trata de una omisión grave, más aún tratándose de un funcionario con acceso a información económica y financiera privilegiada, clave en las negociaciones internacionales de deuda y relaciones con los bancos de inversión.

El silencio oficial alimenta las sospechas. Nadie en el Ministerio de Economía ni en la nueva Cancillería respondió por qué Quirno incumplió un requisito básico de transparencia. Mientras el presidente Javier Milei repite que su gobierno “no tolera la corrupción”, uno de los hombres más poderosos de su gabinete elude la obligación de rendir cuentas.

La contradicción es evidente: un gobierno que predica austeridad y pureza moral, pero cuyo canciller llega con su patrimonio en la sombra. El contraste se agrava al considerar que Quirno manejó durante meses la negociación de bonos y activos soberanos con bancos y fondos extranjeros, sin que se conozca si tiene —o tuvo— participación directa o indirecta en sociedades del exterior.

Más allá del valor nominal, los $160 millones declarados en 2023 equivalían a US$ 440 mil; con la inflación y la devaluación acumuladas desde entonces, esa suma perdió sentido económico. Lo que preocupa no es la cantidad, sino el vacío de información sobre cómo evolucionó. En un país donde los funcionarios suelen aprovechar la opacidad del sistema para ocultar su enriquecimiento, no presentar la declaración equivale a no rendir cuentas al pueblo.

Su desembarco en la diplomacia también plantea interrogantes políticos. ¿Por qué Milei elige un economista de perfil financiero para conducir las relaciones exteriores? Las respuestas parecen estar más en Wall Street que en San Telmo: el nuevo canciller representa la continuidad de una lógica de gobierno donde el poder económico impone la agenda sobre la política exterior.

Mientras tanto, la Oficina Anticorrupción podría intervenir si la omisión persiste, pero hasta ahora no hay sanciones. La inacción estatal contrasta con la dureza con que el Ejecutivo exige transparencia a otros sectores del Estado.

En definitiva, el caso Quirno sintetiza el espíritu del gobierno libertario: un equipo económico convertido en diplomacia, funcionarios que manejan millones sin controles efectivos, y un relato de moralidad que se desmorona ante la primera verificación documental. Si la transparencia es la nueva moneda del poder, el flamante canciller comienza su gestión en rojo.


Fuentes:

Perfil – “El patrimonio del nuevo canciller Pablo Quirno: $160 millones”
https://noticias.perfil.com/noticias/politica/el-patrimonio-del-nuevo-canciller-pablo-quirno-160-millones.phtml

El País – “Milei refuerza con un nuevo canciller su alineamiento con Estados Unidos”
https://elpais.com/argentina/2025-10-29/milei-refuerza-con-un-nuevo-canciller-su-alineamiento-con-estados-unidos.html

Infobae – “Pablo Quirno, un incondicional de Caputo: de las finanzas a las negociaciones comerciales”
https://www.infobae.com/economia/2024/12/07/pablo-quirno-un-incondicional-de-caputo-de-las-finanzas-a-las-negociaciones-comerciales

Cronista – “Quién es Pablo Quirno y qué lugar ocupó en el Banco Central”
https://www.cronista.com/finanzas-mercados/Quien-es-Pablo-Quirno-y-que-lugar-ocupara-en-el-Banco-Central-20180618-0052.html

Argentina.gob.ar – “Pablo Quirno”
https://www.argentina.gob.ar/pablo-quirno-0

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