Del discurso al crimen: El libertarismo mata, y está a la vista de todos

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En apenas unas semanas, tres episodios de violencia extrema protagonizados por militantes identificados con el ideario libertario dejaron al descubierto una realidad innegable: la prédica del odio y la deshumanización no es inocua, tiene consecuencias sangrientas. Lo que se presentaba como una “revolución cultural” contra la “casta” terminó convertida en un caldo de cultivo para el fanatismo, la misoginia y la violencia.

El primer caso que mencionaremos es el de Pablo Laurta, un hombre que se definía en redes como “libertario, antifeminista y enemigo del Estado”. Fue detenido en Gualeguaychú tras ser acusado del doble femicidio de su expareja, Luna Giardina, y de su exsuegra, Mariel Zamudio, en Córdoba. Según las pericias, las atacó a cuchilladas y luego huyó con su hijo de cinco años hasta ser capturado. En su fuga, un chofer que lo había ayudado apareció mutilado en Entre Ríos. Laurta era parte de grupos digitales de ultraderecha que exaltaban la violencia contra las mujeres y se autoproclamaban “defensores de la libertad”. La justicia ya había recibido denuncias previas por violencia de género, pero una pericia estatal lo había declarado “no peligroso”. Hoy, tres personas están muertas y un niño quedó huérfano de madre y abuela.

Mientras el país seguía conmovido por ese crimen, otro episodio —en plena campaña presidencial— expuso la misma raíz ideológica. En Tres de Febrero, Annabel Natalia Ilarraz, de 50 años, irrumpió en un acto de Javier Milei con un cuchillo táctico militar e intentó apuñalar al fotógrafo Antonio Becerra, quien ya había sido hostigado por el asesor presidencial Santiago Caputo en otra cobertura. La agresora gritó insultos políticos, persiguió al reportero dentro de un supermercado y fue reducida por el personal de seguridad. El hecho, grabado por testigos, mostró hasta qué punto la violencia se naturalizó en el entorno libertario: una militante dispuesta a atacar físicamente a un trabajador de prensa por el solo hecho de registrar un acto político.

Pero no debemos dejar de mencionar, en esta seguidilla de locura ideológica, cuando se profundiza el horror al extremo. Nos referimos al triple femicidio de Florencio Varela, que conmovió a todo el país. Tres jóvenes —Brenda del Castillo (20), Morena Verri (20) y Lara Gutiérrez (15)— fueron engañadas con la promesa de dinero fácil asistiendo a una fiesta. El final por todos conocidos, fuerontorturadas y asesinadas en una casa vinculada a una red narco. Días después, las investigaciones apuntaron a Matías Agustín Ozorio, detenido en Lima (Perú) junto a Tony Janzen Valverde, alias “Pequeño J”, presunto ideólogo del crimen y jefe narco de la villa 1-11-14. Según publicó La Política Online, Ozorio fue identificado por familiares como un ferviente seguidor de Javier Milei que cayó en la ruina económica tras invertir en la criptomoneda Libra, promocionada por el propio presidente en redes sociales y hoy bajo investigación judicial por estafa en Argentina y Estados Unidos.


“Él es muy libertario, cien por ciento. Defiende a Milei cien por ciento. Apenas Milei subió eso, él empezó”, relató una familiar de Ozorio al medio digital. También contó que el joven “debía mucha plata” y que se metió “en el mundo narco apremiado por deudas que tenía por inversiones fallidas con criptomonedas”. El propio Ozorio, al ser detenido, declaró que lo llevaron “de engaño” a Perú “unos narcos mafiosos a quienes les debía plata”. La ruina financiera derivó en una tragedia espantosa, uniendo la estafa financiera con la violencia extrema.

Tres casos, tres escenarios distintos y una misma matriz ideológica: hombres y mujeres absorbidos por un discurso que glorifica la libertad individual como licencia para el desprecio. Laurta, Ilarraz y Ozorio son los frutos más podridos de una prédica política que banaliza la violencia, niega el feminicidio, insulta a los periodistas y desprecia el Estado. Pero este clima no surge de la nada: nace desde arriba, desde el propio vértice del poder.

El presidente Javier Milei ha hecho del insulto una herramienta de gobierno. Llamó “ratas humanas” a quienes se manifestaron contra sus políticas de ajuste; tildó de “bestias adoctrinadas” a los docentes universitarios; y llegó a decir en televisión que si la oposición “bloquea el cambio, habrá que pasarla por arriba”. No son exabruptos aislados, sino un método: la violencia verbal como forma de liderazgo y la destrucción simbólica del adversario como bandera moral. Desde los atriles y las redes, el mandatario moldea una cultura de odio donde todo aquel que disiente es un enemigo y donde la empatía es vista como debilidad.

Como analizó la lingüista y ensayista Karina Galperín en una nota publicada por La Nación, Milei ha “desregulado salvajemente la palabra política”. En su discurso en Parque Lezama, el presidente pronunció —según un conteo del diario— veintinueve insultos en setenta minutos: “casta putrefacta”, “ensobrados”, “manga de delincuentes”, “ratas miserables”, “zurderío inmundo”. Para Galperín, Milei convirtió “la puteada de Estado en una política comunicativa sostenida” y con ello rompió el pacto básico de la palabra presidencial: usar el lenguaje para representar, no para degradar. “El insulto es violencia contra otro —dijo—: es lo que hace Milei”.

El filósofo Alejandro Katz y el sociólogo Pablo Semán coincidieron en el diagnóstico: la violencia verbal del presidente está construyendo una cultura política iliberal. Katz advirtió que Milei “propone un universo donde se superponen la violencia verbal, la gestual y la gubernamental” y que “exhibe satisfacción en la producción de dolor”, incluso cuando aprueba medidas que perjudican a la sociedad. Semán, por su parte, señaló que esa violencia discursiva “activa en los jóvenes un nivel de agresividad que antes estaba limitado al ámbito digital”. El insulto, convertido en lenguaje de Estado, se traduce en una pedagogía del odio que permea todos los niveles sociales.

Cuando el presidente de la Nación legitima la violencia con sus palabras, cuando su entorno multiplica el desprecio desde los medios y las redes, el resultado es previsible: ciudadanos convencidos de que atacar, perseguir o incluso matar es una forma válida de defender sus ideas. La línea que separa el discurso del crimen se vuelve cada vez más delgada. El libertarismo argentino, más que una corriente ideológica, se ha transformado en una maquinaria de odio que destruye todo lo que toca. Detrás del relato de la “libertad”, lo que asoma es el desquicio social, la crueldad como bandera y una impunidad alentada desde el poder. Los crímenes ya no son metáforas ni desbordes individuales: son síntomas de un proyecto que desmantela la empatía, demoniza al otro y convierte el discurso violento en sentido común.

En síntesis, tal como escribió el periodista Juan Alonso en su red social de X, «el libertarismo mata, y está a la vista de todos.»

Fuentes consultadas:

Alonso, Juan. (@jotaalonso). “El libertarismo mata, y está a la vista de todos”. X, 16 oct 2025, https://x.com/jotaalonso/status/1979612333640233211 (consultado 19 oct 2025).

Rolling Stone – “El acusado del doble femicidio en Argentina se presentaba como libertario y militante antifeminista”:
https://es.rollingstone.com/arg-doble-femicidio-en-argentina-el-acusado-se-presentaba-como-libertario-y-militante-antifeminista/

Perfil – “Quién es Pablo Laurta, el antifeminista creador de ‘Varones Unidos’ detenido por el doble femicidio”:
https://www.perfil.com/noticias/policia/quien-es-pablo-laurta-el-antifeminista-creador-de-varones-unidos-detenido-por-el-doble-femicidio-y-el-secuestro-de-su-hijo-en-cordoba.phtml

Infobae – “Detuvieron a una mujer por agredir con un cuchillo a un fotógrafo durante el acto de Milei”:
https://www.infobae.com/sociedad/policiales/2025/10/18/detuvieron-a-una-mujer-por-agredir-con-un-cuchillo-a-un-fotografo-durante-el-acto-de-milei-en-tres-de-febrero/

La Nación – “Una mujer con un cuchillo intentó atacar a un fotógrafo durante el acto de Milei”:
https://www.lanacion.com.ar/politica/detuvieron-a-una-mujer-con-un-cuchillo-que-intento-atacar-a-un-fotografo-durante-el-acto-de-milei-nid18102025/

El País – “Un triple feminicidio a manos del narco indigna a Argentina”:
https://elpais.com/argentina/2025-09-24/un-triple-feminicidio-a-manos-del-narco-indigna-a-argentina.html

La Política Online – “El libertario detenido por el triple crimen perdió todo con la criptomoneda Libra promocionada por Milei”:
https://www.lapoliticaonline.com/politica/revelan-que-la-mano-derecha-de-pequeno-j-es-fanatico-de-milei-y-se-fundio-con-libra/

La Nación – “Una mujer con un cuchillo intentó atacar a un fotógrafo durante el acto de Milei”:
https://www.lanacion.com.ar/politica/detuvieron-a-una-mujer-con-un-cuchillo-que-intento-atacar-a-un-fotografo-durante-el-acto-de-milei-nid18102025/

La Nación – “Insultos, agresiones y gritos: cómo Milei violentó el lenguaje presidencial”, por Luciana Vázquez:
https://www.lanacion.com.ar/politica/insultos-agresiones-y-gritos-como-milei-violento-el-lenguaje-presidencial-nid14102025/

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