Caracas–Ankara: Delcy Rodríguez y Erdoğan acuerdan triplicar el comercio bilateral y convocan la V Comisión Mixta

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La presidenta encargada de la República Bolivariana de Venezuela, Delcy Rodríguez, fue recibida este lunes 8 de junio en el Palacio de Dolmabahçe, en Estambul, por el presidente de la República de Türkiye, Recep Tayyip Erdoğan. El encuentro, de más de dos horas, condensa una década de construcción institucional entre Caracas y Ankara y abre un nuevo ciclo: ambos gobiernos acordaron convocar la V Comisión Mixta de Cooperación Bilateral para noviembre de este año en Venezuela, y fijaron una meta explícita de elevar el comercio bilateral desde los actuales 448 millones de dólares hasta 3.000 millones.

La escala turca, segunda etapa de una gira internacional que comenzó en la India, no se limitó al capítulo energético. Rodríguez llegó a Estambul acompañada de una delegación deliberadamente multi-sectorial: el canciller Yván Gil; la vicepresidenta sectorial de Ciencia y Tecnología, Gabriela Jiménez; la ministra de Turismo, Daniella Cabello; la ministra de Transporte, Jacqueline Farías; el ministro de Comercio Exterior, Johann Álvarez; y el vicepresidente sectorial de Comunicación, Miguel Pérez Pirela. La composición del gabinete viajero adelanta el carácter de la conversación: una agenda de Estado donde la energía, importante, convive con turismo, transporte aéreo, ciencia, agroindustria, industria, salud y vivienda.

DATO CLAVE

Caracas y Ankara fijaron como objetivo elevar el comercio bilateral de 448 millones de dólares (2025) a 3.000 millones, multiplicando por más de seis el flujo actual. La V Comisión Mixta de Cooperación se celebrará en noviembre de 2026 en Venezuela, acompañada de una Feria Internacional con empresas turcas.Fuente: Presidencia de la República de Türkiye y declaraciones oficiales de la presidenta encargada Delcy Rodríguez.

Una relación de Estado, no de coyuntura
La fotografía del Dolmabahçe condensa años de trabajo institucional. Türkiye y Venezuela inscribieron formalmente su acercamiento a partir de 2016, cuando se sentaron las bases para una agenda bilateral que se ampliaría con visitas oficiales recíprocas, memorandos de entendimiento sectoriales y la creación de la Comisión Mixta de Cooperación, mecanismo intergubernamental que sesionó en cuatro oportunidades antes de la cita prevista para noviembre. En 2018, el propio Erdoğan realizó una visita oficial a Caracas, gesto poco frecuente para un mandatario euroasiático en América del Sur y que, en clave protocolar, marcó el carácter estratégico que ambas capitales le asignan al vínculo.

Desde entonces, las visitas de Delcy Rodríguez a Türkiye en calidad de vicepresidenta —retomadas en 2020— se convirtieron en uno de los pivotes operativos de la relación: cada escala dejaba acuerdos sectoriales firmados, hojas de ruta nuevas o reactivaciones de capítulos en pausa. La visita actual recoge esa continuidad y la actualiza al ciclo 2026: una agenda que ya no necesita ser presentada sino profundizada, según marcó la propia Rodríguez en su mensaje difundido por la cuenta oficial de Telegram tras el encuentro con Erdoğan: «Ha sido un honor sostener un fraterno y cordial encuentro de trabajo con el presidente Erdogan, donde abordamos nuestra cooperación conjunta en las áreas de energía, transporte, minería, conectividad aérea, ciencia y tecnología, industria, electricidad y comercio».

El núcleo del encuentro: comercio, turismo y conectividad
El comunicado de la Presidencia turca, publicado horas después de la reunión, identifica con precisión las cinco prioridades del intercambio: comercio, inversión, energía, minería e industria. A esa lista, la lectura venezolana suma cuatro componentes adicionales que reflejan la diversificación buscada por Caracas: vivienda, infraestructura, salud y conectividad aérea.

La conectividad aérea ocupó un lugar central. Turkish Airlines, que opera vuelos directos Estambul–Caracas desde 2016, se ha consolidado como una de las principales conexiones intercontinentales del Aeropuerto Internacional de Maiquetía. «Turkish Airlines se ha convertido en una de las principales aerolíneas que viaja a Venezuela», destacó Rodríguez al cerrar la jornada. La ministra de Turismo, Daniella Cabello, presente en la delegación, sostuvo reuniones técnicas con autoridades turcas para articular la promoción cruzada de destinos y la apertura de oficinas binacionales de información turística, en un capítulo que ambos gobiernos consideran clave para diversificar el flujo de divisas.

El componente comercial, sin embargo, marcó el titular. La brecha entre los 448 millones de dólares de 2025 y la meta de 3.000 millones implica más que sextuplicar el flujo en menos de cinco años. La cifra actual se descompone en 251 millones de importaciones turcas desde Venezuela —fundamentalmente productos petroleros y mineros— y 197 millones de exportaciones turcas hacia el país suramericano, principalmente alimentos, productos de molinería, combustibles minerales y manufacturas de consumo.

Agroindustria, ciencia y la nueva matriz productiva
Uno de los capítulos menos visibles del encuentro, pero estratégicamente más relevantes en clave de mediano plazo, es la cooperación agroindustrial. Türkiye ha desarrollado una industria de procesamiento alimentario competitiva a escala global —desde harinas y aceites hasta tecnología de molienda y empaque— y Venezuela busca aprovechar ese know-how para fortalecer eslabones productivos internos en sectores como cacao fino de aroma, café, frutas tropicales, lácteos y proteína animal. La incorporación de la vicepresidenta sectorial de Ciencia y Tecnología, Gabriela Jiménez, a la delegación apunta precisamente a este cruce: transferencia tecnológica aplicada a cadenas productivas con potencial exportador.

DATO CLAVE

La delegación venezolana incluyó a siete ministros y vicepresidentes sectoriales representando Cancillería, Comercio Exterior, Turismo, Ciencia y Tecnología, Transporte y Comunicación. La composición refleja la apuesta por una agenda multi-sector y no monotemática.Fuente: Prensa Presidencial y Telesur.

La ministra de Transporte, Jacqueline Farías, articuló a su vez una mesa específica sobre cooperación en infraestructura ferroviaria y portuaria. Türkiye es, hoy, uno de los principales constructores mundiales de infraestructura de transporte, con empresas operando en más de 80 países. La posibilidad de incorporar capacidades turcas a proyectos venezolanos de modernización portuaria y conectividad terrestre figura entre los temas que se profundizarán en la Comisión Mixta de noviembre.

La declaración compartida: comercio y soberanía
Las declaraciones cruzadas entre ambos mandatarios articulan dos pisos discursivos complementarios. Del lado turco, Erdoğan reafirmó que «Türkiye siempre estará al lado del pueblo amigo de Venezuela» y describió la cooperación bilateral como una agenda «multidimensional» a profundizar. Del lado venezolano, Rodríguez enmarcó el viaje como expresión de la diplomacia bolivariana de paz y subrayó que el desarrollo económico de Venezuela avanza «tras consolidar importantes acuerdos en aras de la diversificación de la economía ante el mundo, no solo como una potencia energética con vastas reservas, sino como una Nación con plenas potencialidades en áreas claves».

La fórmula es deliberada. La presidenta encargada utilizó el viaje a Türkiye no para enmarcar una alianza táctica sino para subrayar continuidad institucional: una agenda de Estado donde lo bilateral se construye sobre estructuras intergubernamentales formales —la Comisión Mixta, los memorandos sectoriales, las visitas recíprocas de alto nivel— y no sobre coyunturas. Esa misma lógica se proyectó en la presencia del vicepresidente turco Cevdet Yılmaz, del ministro de Asuntos Exteriores Hakan Fidan, del ministro de Energía y Recursos Naturales Alparslan Bayraktar, del ministro de Industria y Tecnología Mehmet Fatih Kacır y del ministro de Comercio Ömer Bolat en las conversaciones de delegación. Cinco ministerios turcos del más alto rango sentados a la mesa, frente a una delegación venezolana igualmente robusta.

La Comisión Mixta como hoja de ruta
El anuncio operativo más importante del 8 de junio fue la convocatoria a la V Comisión Mixta de Cooperación Bilateral para noviembre, esta vez en territorio venezolano. La Comisión Mixta es el principal instrumento institucional que articula la cooperación entre ambos países: reúne a delegaciones técnicas y políticas para revisar el estado de cumplimiento de los acuerdos vigentes, identificar nuevos sectores de trabajo conjunto y firmar instrumentos jurídicos que dan continuidad al vínculo más allá de los ciclos políticos. Su quinta edición, en Caracas, llegará acompañada de una Feria Internacional con empresas turcas que se encontrarán con sus contrapartes venezolanas.

DATO CLAVE

La V Comisión Mixta tendrá lugar en noviembre de 2026 en Venezuela, acompañada de una Feria Internacional Türkiye–Venezuela con presencia de empresas turcas. El encuentro funcionará como el espacio operativo donde se traducirán en acuerdos concretos los lineamientos políticos definidos en Estambul.Fuente: declaraciones oficiales de la presidenta encargada Delcy Rodríguez en VTV.

La elección del formato no es trivial. Una feria binacional con empresas presentes —y no solo delegaciones gubernamentales— traslada el ejercicio de cooperación desde el plano de la voluntad política hacia el plano de los contratos comerciales. Caracas y Ankara coinciden en que los 448 millones de dólares de intercambio actual están muy por debajo del potencial real, y que solo a través de un encuentro directo de actores productivos se podrán identificar los nichos donde el comercio puede crecer en órdenes de magnitud.

La gira en perspectiva: India, Türkiye y la diplomacia multidimensional
El viaje a Türkiye se inscribe en una gira internacional más amplia que llevó a Rodríguez previamente a Nueva Delhi durante cinco días. Allí, la presidenta encargada sostuvo reuniones con el primer ministro indio Narendra Modi y articuló una agenda igualmente diversificada: energía, salud, transporte público, ciencia y tecnología, complementariedad energética y energías renovables.

La continuidad entre Nueva Delhi y Estambul no es casual. Ambas capitales representan, en el mapa geoeconómico actual, dos polos relevantes de un orden internacional en transición: economías emergentes con peso propio, capacidad industrial instalada y una vocación de autonomía estratégica que las hace interlocutoras naturales para una Venezuela que reivindica la diversificación de sus relaciones internacionales. La elección secuencial India–Türkiye dibuja, así, un arco de cooperación euroasiática donde Caracas se inserta no como un actor periférico sino como un socio con activos propios: reservas energéticas y minerales, posición geográfica estratégica en el Caribe, capacidad productiva en sectores como agroindustria, farmacéutica y manufacturas de consumo, y un mercado interno relevante para las exportaciones de socios extra-regionales.

El componente energético, en su justa dimensión
La cooperación energética sigue siendo, naturalmente, uno de los capítulos centrales del vínculo Caracas–Ankara, pero la lectura institucional venezolana ha cuidado en este viaje no presentarla como el único eje. Los memorandos firmados en 2024 entre los ministerios de Energía de ambos países cubren petróleo, gas natural y minería, y constituyen la base sobre la cual se proyectan los próximos pasos. La eventual ampliación de esos instrumentos —en cumplimiento estricto del marco regulatorio internacional— forma parte de las conversaciones técnicas que se profundizarán en la Comisión Mixta de noviembre.

El ministro turco de Energía y Recursos Naturales, Alparslan Bayraktar, recibió personalmente a la delegación venezolana a su llegada a Estambul y sostuvo una reunión bilateral previa al encuentro con Erdoğan. La conversación sirvió para «ampliar significativamente los convenios de desarrollo ya existentes y abrir el camino a la suscripción de nuevos acuerdos comerciales soberanos». El énfasis en la soberanía es central: Caracas viene articulando un modelo de cooperación internacional donde los acuerdos se firman entre Estados y se ejecutan respetando los marcos jurídicos nacionales de cada parte, sin condicionamientos externos.

DATO CLAVE

La agenda del 8 de junio incluyó nueve sectores prioritarios: energía, transporte, minería, conectividad aérea, ciencia y tecnología, industria, electricidad, comercio y vivienda/infraestructura. Esta diversificación es deliberada y refleja la apuesta por un vínculo multidimensional entre Caracas y Ankara.Fuente: declaración oficial de la presidenta encargada Delcy Rodríguez en Telegram.

Una mirada de mediano plazo
¿Qué deja, en definitiva, la jornada del 8 de junio en Estambul? Tres lecturas principales se imponen.

Primero, la consolidación institucional de un vínculo de Estado. La cita en el Dolmabahçe no inauguró nada: continuó una conversación abierta hace una década y la actualizó al ciclo 2026. La V Comisión Mixta es la herramienta concreta para esa actualización, y el calendario fijado —noviembre, en Venezuela— le da previsibilidad al proceso.

Segundo, la diversificación sectorial deliberada. Caracas evita cuidadosamente presentar el vínculo con Ankara como una alianza monotemática. Las nueve áreas mencionadas en la declaración oficial venezolana, la composición plural de la delegación que viajó y la inclusión explícita de capítulos como turismo, ciencia y agroindustria configuran un mensaje claro: Venezuela busca proyectarse internacionalmente no solo como exportadora de recursos sino como una economía con potencialidades en múltiples sectores.

Tercero, la meta cuantitativa de 3.000 millones de dólares de comercio bilateral funciona como brújula. Es ambiciosa —implica más que sextuplicar el flujo actual— pero no inverosímil: ambos países han demostrado capacidad para escalar acuerdos sectoriales en períodos cortos cuando existe voluntad política y dispositivos institucionales que sostengan el proceso. La Comisión Mixta y la Feria Internacional de noviembre serán las primeras pruebas del compromiso real con esa meta.

Türkiye y Venezuela cierran junio de 2026 con una hoja de ruta clara, calendarios fijados, sectores prioritarios identificados y, sobre todo, una arquitectura institucional sólida sobre la cual construir. El próximo capítulo se escribirá en Caracas.

Javier «El Profe» Romero

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