Sombras de oro y silicio: el oscuro pacto detrás de la moneda del hambre. El peritaje del celular de Mauricio Novelli desnuda la trama de una estafa millonaria que vincula directamente al entorno presidencial con el colapso de la cripto $LIBRA.
Mientras el país se desangra en un ajuste sin precedentes, las revelaciones judiciales exponen un esquema de corrupción donde la fe de los inversores y la investidura pública fueron subastadas por un puñado de tokens y promesas de merchandising bizarro.
En los pasillos de una Argentina que cruje bajo el peso de un neoliberalismo de manual, donde el trabajo se precariza y los derechos humanos parecen ser un estorbo para el libre mercado, el escándalo de la criptomoneda $LIBRA ha dejado de ser un simple traspié financiero para convertirse en la radiografía de una gestión que confunde el Estado con una mesa de dinero.
La filtración de los peritajes realizados por la DATIP sobre el teléfono de Mauricio Novelli no es solo una montaña de chats y documentos; es el espejo de una época donde la política se rinde ante el algoritmo y el presidente se convierte en el principal «influencer» de un esquema de vaciamiento. Resulta indignante, casi obsceno, observar cómo mientras el ciudadano de a pie cuenta los centavos para llegar a fin de mes, en la cúspide del poder se pergeñaba un acuerdo de cinco millones de dólares para que el mandatario prestara su cuenta de X como una rampa de lanzamiento para un activo digital destinado al fracaso.
La frialdad con la que se estructuró el presunto pacto eriza la piel. No estamos hablando de un error de juicio o de una recomendación ingenua; los documentos recuperados por la justicia, fechados apenas setenta y dos horas antes de aquel fatídico tuit presidencial de febrero de 2025, detallan un cronograma de pagos escalonado que parece sacado de una novela de espionaje barato.
Un millón y medio de dólares como adelanto, otro tanto al momento de la mención pública de la familia Davis, y un remate final de dos millones tras la firma de supuestos contratos de asesoría en inteligencia artificial para el gobierno nacional. Es aquí donde la figura de Karina Milei cobra un relieve inquietante, apareciendo como la revisora de estos acuerdos que, bajo el barniz de la modernidad tecnológica, esconden el rancio aroma de la dádiva. Es la institucionalización del «pump and dump», una maniobra donde el poderoso infla el precio para que los de abajo compren espejitos de colores, solo para que los iniciados retiren la escalera y dejen a miles de ahorristas en la más absoluta nada.
Pero la ambición no conocía de formatos digitales únicamente. El delirio místico-comercial de este entorno se materializaba también en el «Proyecto Moneda JM», una iniciativa que pretendía acuñar piezas de oro y plata con la efigie del presidente. Es difícil no sentir una mezcla de asco y asombro al leer que, en medio de una crisis social galopante, se planificaba la producción de cinco mil unidades de metales preciosos exentas de IVA para ser vendidas como bienes de inversión.
El cinismo es total: se le quita el pan de la boca a los jubilados invocando la austeridad fiscal, pero se busca el beneficio impositivo para un negocio de merchandising que incluía desde motosierras de colección hasta lentes de sol y bebidas energizantes. Los mensajes de Novelli asegurando que «J quiere que salga» y mencionando reuniones en la Casa Rosada para aceitar la logística desde Uruguay y Suiza, demuestran que el aparato estatal fue puesto al servicio de una pyme personal, una suerte de monarquía estética que desprecia la justicia social para abrazar el lucro individualista más crudo.
La defensa oficialista, que intenta despegar al presidente alegando que actuó como un simple ciudadano o que no conocía los pormenores del proyecto, se desmorona ante la evidencia de las llamadas frenéticas y los vínculos previos. Novelli no era un desconocido; era un socio de años, un ladero en las clases de trading que ya reportaba beneficios económicos al entorno libertario mucho antes de llegar al sillón de Rivadavia. Esta cercanía desmiente cualquier intento de victimización gubernamental. Lo que vemos es una asociación ilícita entre el capital financiero más especulativo y un liderazgo político que ha decidido que los derechos de los trabajadores son moneda de cambio.
La incertidumbre que rodea a las billeteras virtuales anónimas que movieron fondos millonarios tras el colapso de $LIBRA solo añade una capa de sospecha sobre quiénes fueron los verdaderos ganadores de este «Criptogate». Mientras el fiscal Eduardo Taiano y la jueza María Servini hurgan en los servidores y las cuentas, la sociedad asiste al espectáculo de un gobierno que predica la libertad pero practica el saqueo digital. No hay solidaridad en el código de la blockchain de $LIBRA, solo el egoísmo rampante de quienes creen que el poder es una herramienta para el enriquecimiento personal a costa del hambre del pueblo.
Fuentes:
- https://www.eldestapeweb.com/politica/javier-milei/exclusivo-un-documento-recuperado-del-celular-de-novelli-revela-un-pacto-de-5-millones-de-dolares-por-el-apoyo-de-milei-a-libra-2026314172537
- https://www.pagina12.com.ar/2026/03/22/los-contratos-los-llamados-y-los-chats-toda-la-evidencia-que-complica-a-javier-milei-en-el-caso-libra/
- https://www.pagina12.com.ar/2026/03/23/j-quiere-que-salga-novelli-planeaba-lanzar-monedas-de-oro-y-merchandising-con-la-cara-de-milei/

