Panera Rosa bajo denuncia: ex empleada expone demoras de más de 50 días en su liquidación final

Compartí esta nota en tus redes

Capturas de WhatsApp y un posteo viral en X revelan una práctica reiterada denunciada por trabajadores: pagos en negro, maltrato y dilaciones ilegales al momento de desvincularse.

“¿Conocen Panera Rosa, esa cafetería pintoresca, tan reconocida y a la vez tan cara? Bueno, esto son ellos”.

Así comienza el posteo de una usuaria en X que en las últimas horas volvió a poner en el centro de la escena a Panera Rosa, una cadena gastronómica que construyó su marca desde una estética cuidada, precios elevados y fuerte presencia en zonas comerciales de alto tránsito.

Lo que sigue en el hilo es una denuncia directa y sin rodeos: trabajo no registrado, salarios bajos, maltrato cotidiano y, al momento de la desvinculación, un sistemático incumplimiento en el pago de la liquidación final.

“Te dan vueltas para no pagar”

La publicación está respaldada por capturas de conversaciones de WhatsApp con el área de Recursos Humanos, donde puede verse con claridad el derrotero de reclamos de una ex empleada —Celeste Tenore— que trabajó en una sucursal de Panera Rosa y cuyo último día laboral ocurrió más de 50 días antes del último mensaje enviado.

En los intercambios, la trabajadora consulta reiteradamente por el estado de su liquidación. La respuesta empresarial se repite como un loop burocrático:

> “Tu liquidación está en proceso, nos estaremos comunicando en los próximos días para coordinar fecha de entrega”.

Ese mensaje, fechado el 18 de febrero, se replica sin mayores precisiones mientras los días pasan, los plazos legales se incumplen y la trabajadora sigue sin cobrar lo que le corresponde.

En otro de los mensajes, la ex empleada advierte explícitamente que la ley laboral establece un plazo de apenas cuatro días hábiles para la puesta a disposición de la liquidación final tras el cese de la relación laboral. La empresa, sin embargo, no fija fecha, no da explicaciones y no responde a los reclamos posteriores.

 

Una práctica que no sería aislada

El tuit no presenta el caso como una excepción, sino como una modalidad extendida:

> “Con todos los empleados lo mismo. Te tienen en negro, te forrean, te pagan $2 y el día que querés irte te dan vueltas para la liquidación”.

La frase condensa una acusación grave: precarización estructural, uso de trabajo no registrado y retención indebida de salarios al finalizar la relación laboral. Prácticas que, de comprobarse, no sólo vulneran derechos básicos sino que configuran infracciones claras a la legislación vigente.

 

La postal que no entra en Instagram

Panera Rosa vende una experiencia: platos “instagrameables”, locales cuidadosamente diseñados, café de especialidad y una estética que remite a lo artesanal y lo exclusivo. Pero detrás de esa postal —según el testimonio difundido— hay trabajadores que esperan meses para cobrar lo que les corresponde.

La contradicción no es menor. Mientras el consumo se paga al contado y a precios premium, los salarios y las liquidaciones se licúan en promesas vacías y respuestas automáticas.

 

Lo que está en juego

La denuncia no es solo individual. Pone sobre la mesa un problema estructural del sector gastronómico: la naturalización del trabajo precario, el “arreglo” informal, la presión sobre empleados jóvenes y la idea de que reclamar es molestar.

En este caso, además, hay pruebas documentales: fechas, mensajes, insistencias y silencios. No se trata de un rumor ni de una versión anónima, sino de un relato con nombre, capturas y plazos concretos.

 

Una pregunta abierta

Hasta el momento, Panera Rosa no dio una respuesta pública sobre esta situación ni sobre las prácticas denunciadas en el posteo viral.

La pregunta queda flotando:

¿Cuántos trabajadores más están esperando su liquidación mientras la marca sigue facturando como si nada?

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *