El Intendente Andrés Watson advierte que el desinterés del presidente por escuchar a la población amenaza el empleo, la economía y la infraestructura del país.
Con un diagnóstico crítico sobre el impacto de los vetos presidenciales y la recesión desde marzo, Watson subraya la importancia de legisladores capaces de frenar las medidas que golpean a los argentinos.
“No hay plata en la calle”, lanzó Andrés Watson, Intendente de Florencio Varela, durante una entrevista con Andrea Recúpero en AM530. Su frase no es un comentario aislado: refleja la angustia de millones de argentinos que luchan para llegar a fin de mes en medio de una recesión que, según él, viene marcada desde marzo. La advertencia es clara: quienes tienen suerte apenas llegan a mitad de mes, mientras la mayoría de la población queda atrapada en la incertidumbre económica.
Watson no tuvo contemplaciones al calificar al presidente Javier Milei como “un papelón”. Según el Intendente, la incapacidad del mandatario para escuchar a la ciudadanía se traduce en decisiones erráticas que impactan directamente en la vida cotidiana de los argentinos. La pérdida de empleos, la paralización de actividades productivas y la ausencia de políticas efectivas para infraestructura básica, como la vialidad, son síntomas de un gobierno que opera desconectado de la realidad.
El dirigente subrayó que la comunidad siente un detrimento absoluto: barrios que pierden fuentes de trabajo, rutas destruidas que complican la movilidad, y un parate generalizado que afecta la economía de cada hogar. “El trabajo es un ordenador y mucha gente se está quedando sin trabajo”, aseguró, describiendo un panorama que combina desesperanza con la sensación de abandono estatal.
En este contexto, Watson remarcó la urgencia de contar con legisladores nacionales que puedan frenar los vetos presidenciales que, de no ser contrarrestados, podrían profundizar los daños económicos y sociales. “Los legisladores de Fuerza Patria van a ser los que puedan frenar a Milei”, afirmó, destacando que se trata de una obligación política y moral para proteger a la ciudadanía.
El Intendente también recordó la magnitud del compromiso ciudadano durante los últimos comicios provinciales: jamás había visto tanta gente movilizada a votar como el 7 de septiembre. Para él, la elección del 26 de octubre no es una formalidad, sino una oportunidad clave para frenar las políticas que desatienden a la gente y amenazan la estabilidad del país.
Watson concluyó su diagnóstico señalando que la crisis no es sólo económica: es institucional y social. Un presidente que no escucha, un país que se queda sin respuestas, y ciudadanos obligados a sobrevivir en medio de la desidia gubernamental. La advertencia de Florencio Varela resuena: el daño puede ser profundo, y la próxima elección será decisiva.
Milei ignora a la gente y profundiza la crisis





















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