El ex marido de Karen Reichardt aparece involucrado con Fred Machado en los cuadernos de las coimas de la Andis

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Los cuadernos del lobbista Miguel Calvete exhiben una trama de pagos ilegales, beneficios estatales y conexiones con el presunto narcotraficante Fred Machado que comprometen al armado político libertario.

La aparición de Gustavo Marcos Balabanian, ex marido de la diputada electa Karen Reichardt, en las anotaciones del caso Andis profundiza el escándalo que golpea a La Libertad Avanza. La libreta detalla presuntos porcentajes de coimas, menciones directas a Balabanian y su vínculo con el acusado de narcotráfico Fred Machado, mientras se revela que su empresa fue favorecida por el gobierno de Javier Milei para ingresar al negocio de las ART.

El caso de las coimas en la Agencia Nacional de Discapacidad (Andis) ya venía contaminando al oficialismo, pero la última filtración profundiza el impacto político: la libreta del lobbista Miguel Calvete, señalada como un registro del flujo de sobornos dentro del organismo, incorpora ahora un nombre que la dirigencia libertaria prefería mantener lejos del escándalo. La mención al “ex marido de Karen”, acompañada por su “relación con Fred Machado”, no es un detalle menor. Habla de una dinámica interna donde el poder político, el negocio privado y las relaciones con personajes de prontuario oscuro terminan entrelazándose de manera peligrosa.

La diputada electa Karen Reichardt irrumpió en la lista bonaerense de La Libertad Avanza casi de manera fulminante. Su ascenso, rápido y sin explicación programática visible, se atribuyó entonces al magnetismo superficial que Milei parece mantener con figuras del viejo universo televisivo. Sin embargo, la libreta de Calvete ofrece una lectura distinta, menos folklórica y más cruda: la lógica del armado libertario estaría menos vinculada a la meritocracia declamada y más a las conexiones útiles para financiar operaciones políticas que ni el gobierno ni sus aliados bancarizados pueden sostener a la luz del día.

En las anotaciones de Calvete —las mismas donde figura el diputado Florencio Randazzo junto a su empresa GMS y, arriba, referencias a los Menem— aparece una breve pero elocuente inscripción: “Ex mardio dee Karen (con Fred Machado)”. El error ortográfico, propio de una anotación apresurada o de alguien que escribe de memoria, no resta fuerza al contenido. Al contrario, le da verosimilitud documental. Más aún cuando en la misma página figuran los supuestos porcentajes de coimas, del 8% al 10%, lo que cruza directamente la relación personal con la matriz económica del caso.

¿Quién es ese “ex marido”? Gustavo Marcos Balabanian, empresario ligado a Paraná Seguros. No se trata de un actor menor. Durante la gestión libertaria, Paraná Seguros fue beneficiada para acceder al lucrativo y restringido negocio de las ART. Ese movimiento —de acuerdo con la reconstrucción publicada por Letra P— fue facilitado por el superintendente de Seguros, Guillermo Plate, figura cercana al jefe del Arca, Juan Pazo. Los vínculos, lejos de ser rumores de pasillo, están documentados en decisiones administrativas que beneficiaron económicamente a la firma que comandaba Balabanian.

Lo que añade dimensión al escándalo es la revelación aportada por un dirigente libertario consultado por LPO: Balabanian habría comprado al menos un avión al presunto narcotraficante Fred Machado. Ese dato, que a primera vista parece un delirio propio del barro político argentino, encaja con precisión en la red de relaciones que ya involucra a Machado con otras figuras del oficialismo. No es casual que usuarios y comentaristas señalaran que el propio Machado encabezó la lista oficialista en la provincia de Buenos Aires. Si ese dato describe un clima, la libreta de Calvete aporta ahora las coordenadas más densas de ese mapa.

La pregunta que comienza a instalarse es sencilla, pero devastadora: ¿qué hacía el ex marido de una diputada electa del gobierno de Milei apareciendo en un cuaderno donde se detallan coimas, porcentajes y vinculaciones con un presunto narco que ya había sido asociado a La Libertad Avanza? La respuesta no está cerrada, pero los indicios inquietan. Las anotaciones no son discursos, no son tweets, no son relatos periodísticos: son una libreta donde se anotan pagos, favores, relaciones de confianza y movimientos de dinero. Ese es el corazón de cualquier red de corrupción.

El gobierno intentó durante meses despegarse del caso Andis, argumentando que se trataba de una “estructura heredada”. Sin embargo, cada nuevo dato derrumba esa coartada. Si el propio aparato libertario operaba el ingreso de empresas amigas al mercado de las ART, si figuras cercanas a Milei se referenciaban en Calvete para gestionar cobros indebidos, y si el entorno de los candidatos más vistosos aparece conectado con personajes acusados de narcotráfico, la idea de una “herencia” empieza a perder sentido. Más bien, parece tratarse de una continuidad pragmática: aprovechar las grietas del Estado para financiarse, operativizar negociados y sostener la maquinaria política.

El caso también expone la fragilidad moral del discurso libertario, que insiste en su superioridad ética mientras acumula episodios que hablan de lo contrario. La fascinación mediática con Reichardt, presentada como rostro amable o figura de impacto visual, escondía vínculos empresariales y relaciones que hoy vuelven incómodas. En política, las biografías siempre importan. Más aún cuando detrás de las cámaras y los titulares aparecen anotaciones que mezclan porcentajes de coimas, negocios aseguradores y un avión comprado a un presunto narco.

La incertidumbre todavía domina la investigación. Puede que algunas conexiones resulten más débiles de lo que parecen o que ciertas anotaciones respondan a la lógica caótica de un lobbista ansioso. Pero incluso contemplando esos matices, la situación es clara: el caso Andis ya no es un episodio aislado, ni una “manzana podrida” dentro del gobierno. Es una estructura, un modo de operar, una forma de construir poder desde el Estado mientras se lo denigra públicamente. Y la aparición del ex marido de una diputada electa en los cuadernos de las coimas es una señal de alerta que el gobierno de Milei no puede seguir tapando con discursos libertarios de ocasión.

A esta altura, resulta evidente que el escándalo no se limita a los nombres ya conocidos. La libreta de Calvete continúa abriendo puertas a un subsuelo donde se cruzan negocios privados, favores estatales y vínculos con el narcotráfico. El oficialismo podrá intentar minimizarlo, pero la pregunta persiste: ¿qué tan profundo es el entramado que apenas empieza a revelarse?

Fuente

.https://www.lapoliticaonline.com/politica/el-ex-marido-de-karen-reichardt-aparece-vinculada-a-fred-machado-en-los-cuadernos-de-las-coimas/

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