{"id":4057,"date":"2025-05-11T12:19:19","date_gmt":"2025-05-11T15:19:19","guid":{"rendered":"http:\/\/www.enorsai.com\/noticias\/?p=4057"},"modified":"2025-05-11T12:19:19","modified_gmt":"2025-05-11T15:19:19","slug":"sin-vueltas-padre-paco-olveira-milei-es-un-mentiroso-descarado","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.enorsai.com\/noticias\/uncategorized\/sin-vueltas-padre-paco-olveira-milei-es-un-mentiroso-descarado\/","title":{"rendered":"\u00a1Sin vueltas! Padre Paco Olveira: \u00abMilei es un mentiroso descarado\u00bb"},"content":{"rendered":"\n<p><strong><em>Mientras regala beneficios fiscales a los m\u00e1s ricos, el gobierno de Javier Milei reprime a jubilados que solo piden sobrevivir. El padre Paco Olveira lo denuncia sin eufemismos: \u201cEste gobierno cruel nos quiere invisibles y callados\u201d.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>En un pa\u00eds que naturaliza la indigencia de sus adultos mayores y la represi\u00f3n como herramienta de control social, la palabra de un cura se convierte en acto de resistencia. El padre Paco Olveira, golpeado por la polic\u00eda en una de las tantas marchas de los jubilados al Congreso, desnuda con crudeza la hipocres\u00eda de un gobierno que protege privilegios mientras castiga necesidades.<\/p>\n\n\n\n<p>Cada mi\u00e9rcoles, como un acto de fe c\u00edvica en medio del abandono, un pu\u00f1ado de jubilados se re\u00fane frente al Congreso de la Naci\u00f3n para exigir lo obvio: que sus haberes no los condenen a la miseria. Pero en la Argentina de Javier Milei, hasta lo m\u00e1s b\u00e1sico se convierte en transgresi\u00f3n. Protestar por un aumento jubilatorio equivale a enfrentarse con la represi\u00f3n policial, y los bastones, en vez de inspirar respeto, reciben palos.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-embed is-type-video is-provider-youtube wp-block-embed-youtube wp-embed-aspect-16-9 wp-has-aspect-ratio\"><div class=\"wp-block-embed__wrapper\">\n<iframe loading=\"lazy\" title=\"&quot;MILEI ES UN MENTIROSO DESCARADO&quot; | Padre &#039;Paco&#039; Olveira con Ari Lijalad\" width=\"640\" height=\"360\" src=\"https:\/\/www.youtube.com\/embed\/LBOk_LP8_Wc?feature=oembed\" frameborder=\"0\" allow=\"accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share\" referrerpolicy=\"strict-origin-when-cross-origin\" allowfullscreen><\/iframe>\n<\/div><\/figure>\n\n\n\n<p>Ayer fue uno de esos mi\u00e9rcoles. Otro m\u00e1s en la seguidilla de indiferencia, violencia institucional y silencio medi\u00e1tico. Sin embargo, esta vez la noticia lleg\u00f3 m\u00e1s lejos porque entre los reprimidos estaba el padre Francisco \u201cPaco\u201d Olveira, referente del Grupo de Curas en la Opci\u00f3n por los Pobres. Un cura comprometido con los que no tienen voz, un tipo que no se esconde detr\u00e1s de los muros de una parroquia c\u00f3moda, sino que va donde duele. Le pegaron. Lo detuvieron. Lo soltaron\u2026 porque era cura.<\/p>\n\n\n\n<p>El relato de Paco en di\u00e1logo con el periodista Ari Lijalad, en el programa de El Destape, expone una verdad brutal: la represi\u00f3n es sistem\u00e1tica, pero selectiva. Los polic\u00edas lo reconocieron, y eso fue suficiente para liberarlo. \u201cEl cura tiene coronita\u201d, admitieron sin sonrojarse. Pero su compa\u00f1ero, un manifestante que solo intentaba ayudar a una jubilada tirada en el suelo, qued\u00f3 preso. \u00bfCu\u00e1l fue su delito? \u00bfNo ser conocido? \u00bfNo vestir sotana?<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cYo comet\u00ed el delito de resistencia a la autoridad, no \u00e9l\u201d, dice Paco, con una honestidad demoledora. Y al hacerlo, no solo asume su propia responsabilidad sino que expone el cinismo del sistema represivo. Las fuerzas de seguridad act\u00faan con discrecionalidad, protegiendo apariencias mientras silencian necesidades. \u201cSon polic\u00edas, pero no son boludos\u201d, le dijo un oficial, dejando entrever que saben perfectamente a qui\u00e9n se llevan y a qui\u00e9n no. Saben cu\u00e1ndo conviene hacerse los duros y cu\u00e1ndo hacerse los distra\u00eddos.<\/p>\n\n\n\n<p>En medio de este clima de brutalidad solapada, hay una cifra que retumba como cachetada: el aumento para los jubilados vetado por Milei representaba el 0,4% del PBI. Exactamente lo mismo que el gobierno resign\u00f3 al bajar el impuesto a los Bienes Personales, un tributo que pagan los sectores m\u00e1s ricos. As\u00ed de claro. Milei eligi\u00f3 beneficiar a los millonarios en vez de dignificar a los jubilados. No es una met\u00e1fora ni una exageraci\u00f3n: es matem\u00e1tica fiscal. Es ideolog\u00eda pura.<\/p>\n\n\n\n<p>El Presidente no solo veta leyes que buscan aliviar a los que menos tienen, sino que lo hace con una soberbia moralizante, acusando de \u201cdegenerados fiscales\u201d a quienes intentan garantizar derechos. Exige que se le indique de d\u00f3nde saldr\u00e1n los fondos para aumentar jubilaciones, como si no supiera que \u00e9l mismo se encarg\u00f3 de vaciar una fuente obvia de financiamiento: el impuesto a los ricos. La trampa es burda pero efectiva. Se dice libertario, pero gobierna para una minor\u00eda blindada. Se dice austero, pero derrocha cinismo.<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cMe encantar\u00eda decir que los jubilados son pobres, pero son indigentes\u201d, afirma Lijalad, y la frase corta como navaja. Porque no se trata solo de un problema econ\u00f3mico, sino de una definici\u00f3n pol\u00edtica. Milei convirti\u00f3 la indigencia en pol\u00edtica de Estado. La jubilaci\u00f3n m\u00ednima, congelada y miserable, no cubre ni una canasta b\u00e1sica. Los bonos compensatorios, si llegan, son migajas espor\u00e1dicas que no alcanzan para el alquiler ni los medicamentos. Y mientras tanto, el discurso oficial celebra la motosierra como si fuera s\u00edmbolo de eficiencia, cuando en realidad es el emblema del saqueo social.<\/p>\n\n\n\n<p>Paco Olveira no se calla. Y su palabra molesta, porque raspa donde arde. Denuncia no solo la represi\u00f3n f\u00edsica, sino la represi\u00f3n moral. El intento sistem\u00e1tico de disciplinar al que protesta, de criminalizar la solidaridad, de invisibilizar al que molesta. \u201cEste gobierno cruel quiere demostrar que no tenemos derecho a salir a la calle\u201d, afirma. Y no es una percepci\u00f3n aislada. Lo dice alguien que estuvo ah\u00ed, que sinti\u00f3 el bast\u00f3n en carne propia y que vio c\u00f3mo una jubilada era tirada al piso por atreverse a pedir dignidad.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero el relato de Paco tambi\u00e9n es una invitaci\u00f3n a no claudicar. No se victimiza. Al contrario, convoca. Propone que el pr\u00f3ximo mi\u00e9rcoles muchos curas salgan a la calle, vestidos con alba y estola, para acompa\u00f1ar la marcha de los jubilados. Una imagen poderosa, casi b\u00edblica: curas del pueblo rodeando a los marginados, poniendo el cuerpo donde duele, plant\u00e1ndose frente a un poder que no entiende de compasi\u00f3n. Porque, en definitiva, lo que se disputa es eso: la humanidad frente al c\u00e1lculo fr\u00edo del Excel.<\/p>\n\n\n\n<p>El caso del padre Elvio Moreno es otro s\u00edmbolo desgarrador. Un sacerdote de 85 a\u00f1os, con bast\u00f3n, viajando desde Moreno para estar con los jubilados. Un hombre que dedic\u00f3 su vida a los chicos judicializados, que construy\u00f3 hogares y acompa\u00f1\u00f3 en silencio. Nadie lo conoc\u00eda. Nadie lo reconoci\u00f3. Pero estaba ah\u00ed. No buscando c\u00e1maras, sino justicia. \u00bfCu\u00e1ntos m\u00e1s como \u00e9l ser\u00e1n golpeados en el anonimato?<\/p>\n\n\n\n<p>La represi\u00f3n que Milei habilita \u2014y promueve con su ret\u00f3rica\u2014 no es una desviaci\u00f3n del orden, sino parte del programa. Gobernar con miedo, dividir a los que luchan, estigmatizar al que se organiza. Y si alguien rompe el cerco, como Paco, se lo libera para evitar el esc\u00e1ndalo. No por justicia, sino por c\u00e1lculo. Por eso, el gesto de negarse a abandonar a su compa\u00f1ero detenido es tan significativo. Porque devuelve dignidad donde solo hay cinismo.<\/p>\n\n\n\n<p>La entrevista de Ari Lijalad no busca el golpe bajo. Es una conversaci\u00f3n honesta, inc\u00f3moda y profundamente reveladora. Y permite entender que la lucha de los jubilados, lejos de ser un anacronismo, es una l\u00ednea de resistencia viva. Aunque sean menos cada mi\u00e9rcoles, aunque tengan que elegir entre pagar el colectivo o comer, aunque los palos duelan m\u00e1s que las promesas rotas. Est\u00e1n ah\u00ed. Y eso incomoda. Porque en su fragilidad hay una verdad insoslayable: este gobierno desprecia a los vulnerables. No por error. Por convicci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>La represi\u00f3n no es un exceso. Es doctrina. El ajuste no es una necesidad. Es un dogma. Y la mentira, como denuncia Paco sin vueltas, es la forma m\u00e1s vil de sostener el poder. Milei no se equivoca. Miente. A sabiendas. A prop\u00f3sito. Por eso, llamarlo \u201cmentiroso descarado\u201d no es un insulto. Es un diagn\u00f3stico. Uno que no se cura con marketing ni con influencers.<\/p>\n\n\n\n<p>Y mientras las c\u00e1maras enfocan para otro lado, mientras la pol\u00edtica especula y las instituciones miran hacia arriba, hay un grupo de viejos tercos que sigue dando vueltas al Congreso, como quien reza un rosario de esperanza. Porque en cada paso, aunque duela, aunque sangre, hay una certeza que ni la represi\u00f3n ni la indiferencia pueden borrar: la dignidad no se entrega.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Mientras regala beneficios fiscales a los m\u00e1s ricos, el gobierno de Javier Milei reprime a jubilados que solo piden sobrevivir. El padre Paco Olveira lo denuncia sin eufemismos: \u201cEste gobierno cruel nos quiere invisibles y callados\u201d. 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