{"id":3896,"date":"2025-05-05T12:21:36","date_gmt":"2025-05-05T15:21:36","guid":{"rendered":"http:\/\/www.enorsai.com\/noticias\/?p=3896"},"modified":"2025-05-05T12:22:42","modified_gmt":"2025-05-05T15:22:42","slug":"el-terror-de-milei-al-eternauta-el-miedo-a-que-la-sociedad-empiece-a-pelear-por-vivir-con-dignidad","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.enorsai.com\/noticias\/opinion\/el-terror-de-milei-al-eternauta-el-miedo-a-que-la-sociedad-empiece-a-pelear-por-vivir-con-dignidad\/","title":{"rendered":"El terror de Milei al Eternauta: El miedo a que la sociedad empiece a pelear por vivir con dignidad"},"content":{"rendered":"\n<p><strong><em>Mientras Javier Milei predica la \u201clibertad\u201d desde los altares del anarcocapitalismo, multiplica la miseria con pol\u00edticas que expulsan a millones del sistema. Un ajuste brutal que, como advierte Roberto Navarro, s\u00f3lo busca consolidar una minor\u00eda electoral a costa del hambre, el desempleo y la exclusi\u00f3n de las mayor\u00edas.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>El gobierno de Milei, sostenido por una \u00e9lite minoritaria y un relato cultural reaccionario, despliega un ajuste salvaje que convierte la supervivencia en privilegio y la indigencia en norma. Recortes en subsidios, despidos masivos y destrucci\u00f3n del Estado son el precio para una inflaci\u00f3n domesticada a fuerza de hambre. El Eternauta, s\u00edmbolo de la resistencia popular, es el fantasma que aterra a un presidente que teme al pueblo organizado m\u00e1s que al colapso social que \u00e9l mismo impulsa.<\/p>\n\n\n\n<p>La met\u00e1fora de <em>El Eternauta<\/em>, esa figura que camina en la nieve mortal para defender lo colectivo, se transforma hoy en una amenaza para Javier Milei. No porque se trate de un personaje de historieta, sino porque representa todo lo que su gobierno detesta: el hero\u00edsmo colectivo, la solidaridad, la lucha organizada contra un enemigo poderoso e invisible. Roberto Navarro lo deja claro en su editorial: el terror de Milei no es a la inflaci\u00f3n, ni siquiera al estallido social, sino al regreso de una conciencia popular que diga basta. Una sociedad que despierte de la hipnosis libertaria para enfrentar, como el Eternauta, al enemigo de clase que los quiere sin derechos, sin Estado, sin futuro.<\/p>\n\n\n\n<p>Milei no gobierna para todos. No lo pretende ni lo disimula. Su estrategia pol\u00edtica, explica Navarro, se basa en consolidar un 40% del electorado compuesto por la clase alta, buena parte de la clase media alta y una porci\u00f3n de sectores empobrecidos seducidos por la \u201cbatalla cultural\u201d. Son aquellos marginados por el neoliberalismo, vapuleados por la pandemia, castigados por la precariedad laboral, que hoy abrazan el discurso libertario no porque hayan mejorado, sino porque Milei les promete venganza contra quienes alguna vez tuvieron algo m\u00e1s.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-embed is-type-video is-provider-youtube wp-block-embed-youtube wp-embed-aspect-16-9 wp-has-aspect-ratio\"><div class=\"wp-block-embed__wrapper\">\n<iframe loading=\"lazy\" title=\"EL TERROR DE MILEI AL ETERNAUTA | Editorial de Roberto Navarro\" width=\"640\" height=\"360\" src=\"https:\/\/www.youtube.com\/embed\/hBvOm3OJKFw?feature=oembed\" frameborder=\"0\" allow=\"accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share\" referrerpolicy=\"strict-origin-when-cross-origin\" allowfullscreen><\/iframe>\n<\/div><\/figure>\n\n\n\n<p>Esa venganza toma la forma de un ajuste que pulveriza a los mismos que lo votaron, pero que a\u00fan conf\u00edan en que \u201cahora se est\u00e1 haciendo lo correcto\u201d. Mientras tanto, el resto \u2014la mayor\u00eda\u2014 sobrevive como puede: trabajadores pobres, jubilados con hambre, desempleados sin red, estudiantes sin universidad, enfermos sin hospitales. Para Navarro, la l\u00f3gica de este experimento es tan perversa como eficaz: ajustar a los de abajo para calmar la inflaci\u00f3n y satisfacer a los de arriba. Sacrificar millones para seducir a unos pocos.<\/p>\n\n\n\n<p>La libertad que Milei predica es selectiva. Quienes integran su base electoral disfrutan de ciertas licencias: comprar d\u00f3lares, viajar al exterior, consumir gadgets importados sin culpa ni impuestos. Pero para los dem\u00e1s, la \u00fanica libertad ofrecida es la de morirse de hambre. El propio presidente lo confes\u00f3 en un debate con Juan Grabois, antes de ser electo, con un cinismo brutal: \u201csi ten\u00e9s que elegir entre no comer y ser explotado, pod\u00e9s elegir explotarte&#8230; o morirte\u201d. En su l\u00f3gica anarcocapitalista, la pobreza no es un problema, sino una opci\u00f3n. Y la muerte, una libertad m\u00e1s.<\/p>\n\n\n\n<p>Para Milei, cada ajuste es un acto de justicia econ\u00f3mica. Pero como revela Navarro, ese relato se sostiene sobre una monta\u00f1a de cad\u00e1veres sociales: m\u00e1s de <strong>42.000 empleados estatales despedidos<\/strong>, un <strong>75% de la obra p\u00fablica paralizada<\/strong>, una <strong>reducci\u00f3n del 25% en planes alimentarios<\/strong>, un <strong>recorte del 52% en presupuesto hospitalario<\/strong>. Cifras que no son s\u00f3lo estad\u00edsticas, sino rostros concretos: madres sin guarder\u00edas, barrios sin cloacas, enfermos sin atenci\u00f3n, j\u00f3venes sin becas, abuelos sin comida. Un pa\u00eds amputado para que los balances cierren.<\/p>\n\n\n\n<p>La eliminaci\u00f3n de subsidios a la energ\u00eda es otra pieza clave del ajuste. M\u00e1s de <strong>2,1 millones de hogares<\/strong> \u2014seg\u00fan denuncia Navarro\u2014 dejar\u00e1n de recibir la asistencia estatal que les permit\u00eda encender una estufa o prender una hornalla. La raz\u00f3n oficial: un reempadronamiento que, con datos de inflaci\u00f3n manipulados, clasific\u00f3 arbitrariamente a cientos de miles como \u201cde altos ingresos\u201d. Una mentira t\u00e9cnica al servicio de una verdad pol\u00edtica: empobrecer a\u00fan m\u00e1s a los que ya estaban al borde del abismo. Empujarlos, de una vez, al vac\u00edo.<\/p>\n\n\n\n<p>El m\u00e9todo Milei consiste en declarar obsoleto al Estado mientras lo destruye desde adentro. Friedrich Sturzenegger, el arquitecto del desguace, anunci\u00f3 nuevos decretos para profundizar el \u201cmotosierrazo\u201d. Cada recorte es presentado como una victoria moral sobre el \u201cgasto p\u00fablico\u201d, pero en realidad es un castigo colectivo: menos inversi\u00f3n, menos infraestructura, menos derechos. El Estado m\u00ednimo que pregona Milei es, en realidad, un Estado ausente para el pueblo y presente s\u00f3lo para garantizar la rentabilidad del capital.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfPor qu\u00e9, entonces, a\u00fan conserva apoyo? Navarro ofrece una hip\u00f3tesis inquietante: el experimento libertario no es s\u00f3lo econ\u00f3mico, sino cultural. Milei ha logrado convencer a una parte de la poblaci\u00f3n de que la miseria ajena es necesaria para su bienestar. Que el ajuste es una gesta heroica contra los par\u00e1sitos, los planeros, los bur\u00f3cratas. Que el hambre es una consecuencia natural de la eficiencia. Es el viejo relato meritocr\u00e1tico reeditado en clave violenta, donde el \u00e9xito se mide por la capacidad de sobrevivir sin ayuda, aunque esa ayuda haya sido arrancada a punta de decreto.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero el problema para Milei es que esa burbuja empieza a pincharse. Como se\u00f1ala Navarro, el ajuste no discrimina entre votantes y opositores. La inflaci\u00f3n baja, s\u00ed, pero a costa de un derrumbe del consumo, de salarios pulverizados, de millones que ya no llegan a fin de mes. La ficci\u00f3n libertaria choca contra la realidad material de una sociedad que ya no come, ya no trabaja, ya no cree. Y en ese malestar, en ese hartazgo silencioso, late la posibilidad de un nuevo Eternauta: un pueblo que vuelva a marchar bajo la nieve del neoliberalismo, pero con los ojos abiertos.<\/p>\n\n\n\n<p>Esa es la pesadilla de Milei. No el fracaso econ\u00f3mico \u2014que se oculta detr\u00e1s de gr\u00e1ficos truchos y slogans en redes sociales\u2014 sino el despertar pol\u00edtico de los nadies. Que los jubilados se organicen, que los estudiantes vuelvan a tomar las universidades, que los sindicatos se planten, que las villas marchen. Que la cultura de la resistencia vuelva a encenderse. Porque si algo sabe este gobierno, como bien explica Navarro, es que el d\u00eda que el pueblo vuelva a reconocerse a s\u00ed mismo como sujeto de cambio, el proyecto libertario caer\u00e1 como un castillo de naipes.<\/p>\n\n\n\n<p>Milei no le teme al d\u00f3lar ni al riesgo pa\u00eds. Le teme al Eternauta. Le teme a una sociedad que deje de pelear por sobrevivir y empiece a pelear por vivir con dignidad. A una ciudadan\u00eda que entienda que la libertad no es elegir entre morirse de hambre o ser explotado, sino tener garantizados los derechos b\u00e1sicos para elegir una vida plena. Y que, como el Eternauta, se anime a enfrentarse al enemigo oculto que gobierna desde las sombras con discursos de odio y decretos de exclusi\u00f3n.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Mientras Javier Milei predica la \u201clibertad\u201d desde los altares del anarcocapitalismo, multiplica la miseria con pol\u00edticas que expulsan a millones del sistema. 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