{"id":3363,"date":"2025-04-14T06:58:49","date_gmt":"2025-04-14T09:58:49","guid":{"rendered":"https:\/\/www.enorsai.com\/noticias\/?p=3363"},"modified":"2025-04-14T06:58:49","modified_gmt":"2025-04-14T09:58:49","slug":"una-fabrica-menos-cien-familias-mas-en-la-incertidumbre-el-ajuste-de-milei-arrasa-con-la-industria-nacional","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.enorsai.com\/noticias\/economia\/una-fabrica-menos-cien-familias-mas-en-la-incertidumbre-el-ajuste-de-milei-arrasa-con-la-industria-nacional\/","title":{"rendered":"Una f\u00e1brica menos, cien familias m\u00e1s en la incertidumbre: el ajuste de Milei arrasa con la industria nacional"},"content":{"rendered":"\n<p>El cierre de la hist\u00f3rica planta de bolsas industriales \u201cFabi\u201d en Olavarr\u00eda expone el brutal efecto de las pol\u00edticas libertarias sobre el empleo y la producci\u00f3n. Tras 65 a\u00f1os de actividad, el apag\u00f3n econ\u00f3mico deja un pueblo al borde del colapso social. En plena contracci\u00f3n industrial y frente a una recesi\u00f3n que ya no puede maquillarse con discursos de redes sociales, la clausura repentina de una f\u00e1brica clave en Hinojo deja en la calle a m\u00e1s de 100 trabajadores. Mientras Milei habla de \u201clibertad\u201d, las comunidades se desangran.<\/p>\n\n\n\n<p>Argentina atraviesa una demolici\u00f3n planificada. No se trata de errores ni de malas decisiones aisladas: estamos ante una estrategia ideol\u00f3gica deliberada, con objetivos concretos y v\u00edctimas identificables. El reciente cierre de la f\u00e1brica \u201cFabi Bolsas Industriales\u201d en la localidad de Hinojo, partido de Olavarr\u00eda, no es un hecho aislado ni fortuito, sino un s\u00edntoma brutal de la pol\u00edtica econ\u00f3mica libertaria impulsada por el gobierno de Javier Milei, que arrasa con lo poco que queda del tejido industrial argentino. El ajuste no es abstracto: tiene nombre, apellido y direcci\u00f3n. Esta vez, la tragedia cay\u00f3 sobre un pueblo de apenas 3.000 habitantes.<\/p>\n\n\n\n<p>Despu\u00e9s de 65 a\u00f1os de historia y producci\u00f3n sostenida, la f\u00e1brica anunci\u00f3 su cierre de forma repentina y sin previo aviso. Cien familias \u2014y quiz\u00e1s m\u00e1s, si se suman los contratistas y talleres externos vinculados\u2014 quedaron fuera del sistema en cuesti\u00f3n de horas. El argumento fue claro y repetido: las operaciones \u201cno son sustentables\u201d. Pero lo que verdaderamente no es sustentable es un modelo econ\u00f3mico que deja morir la industria nacional en nombre del dogma del mercado.<\/p>\n\n\n\n<p>La empresa, de origen chileno y parte del conglomerado CMPc, dej\u00f3 claro que la decisi\u00f3n responde a una ca\u00edda pronunciada de las ventas. Y esa ca\u00edda no es un fen\u00f3meno meteorol\u00f3gico: es el resultado directo de una contracci\u00f3n del aparato productivo, consecuencia del brutal ajuste fiscal, la licuaci\u00f3n del salario real y la asfixia a las pymes y f\u00e1bricas impulsada desde la Casa Rosada. Milei, que promete dinamitar el Estado, est\u00e1 dinamitando el empleo.<\/p>\n\n\n\n<p>Este cierre se suma a una lista creciente de tragedias silenciosas en la Argentina profunda. No son titulares de los medios concentrados ni figuras de la pol\u00edtica central. Son pueblos, comunidades, trabajadores reales que hoy enfrentan un futuro sin horizonte. Y el caso de Hinojo es paradigm\u00e1tico: la f\u00e1brica Fabi era una de las principales fuentes de empleo del pueblo. El da\u00f1o econ\u00f3mico es inmediato; el da\u00f1o social, devastador.<\/p>\n\n\n\n<p>El accionar de la empresa no fue menos cruel. Seg\u00fan el Sindicato Obrero de la Industria de Papel y Cart\u00f3n, los trabajadores se enteraron del cierre en el mismo d\u00eda en que se ejecut\u00f3. No hubo transici\u00f3n ni planificaci\u00f3n. Hubo telegramas, liquidaciones y una promesa vac\u00eda de indemnizaci\u00f3n con un \u201cbonus\u201d del 15% si aceptaban firmar en el acto. El chantaje del hambre.<\/p>\n\n\n\n<p>La presencia de representantes de la casa matriz fue suficiente para leer la sentencia. El Ministerio de Trabajo, reci\u00e9n alertado, lleg\u00f3 tarde: cuando ya se hab\u00edan apagado las m\u00e1quinas, y con ellas, las expectativas de un pueblo entero. Porque cuando una f\u00e1brica cierra, no solo se pierde una l\u00ednea de producci\u00f3n: se pierde la rutina, la identidad, la cultura del trabajo. Se rompe el entramado invisible que une a una comunidad.<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-jetpack-related-posts has-medium-font-size\"><\/div>\n\n\n\n<p>La contracci\u00f3n industrial que vive el pa\u00eds bajo el gobierno de Milei no se puede explicar sin mirar su matriz ideol\u00f3gica. El discurso meritocr\u00e1tico, la adoraci\u00f3n por el mercado y el desprecio por el Estado generan una combinaci\u00f3n letal para cualquier actividad productiva. En lugar de fomentar la industria nacional, este modelo la empuja al abismo: apertura indiscriminada de importaciones, eliminaci\u00f3n de subsidios, nula protecci\u00f3n frente a la competencia externa y una inflaci\u00f3n que devora el poder de compra interno. \u00bfQui\u00e9n puede producir bolsas de papel, zapatos o alimentos cuando no hay consumo y sobran trabas para sostener los costos?<\/p>\n\n\n\n<p>Lo que sorprende, y a la vez duele, es el silencio del gobierno frente a estas tragedias. No hubo ni un solo tuit de la Oficina del Presidente, ni un mensaje del Ministerio de Econom\u00eda. No hay fotos, ni marketing libertario que acompa\u00f1e a estos obreros. Solo hay silencio. Y una certeza: para Milei, los pobres y los trabajadores son apenas \u201cresiduos del estatismo\u201d. Lo dijo, lo repite, y lo ejecuta.<\/p>\n\n\n\n<p>En este marco, el cierre de Fabi es solo una postal m\u00e1s de una Argentina en demolici\u00f3n. Mientras se repite el mantra de la libertad y se alienta el ajuste \u201cporque no hay plata\u201d, las consecuencias sociales comienzan a escalar. Lo que en las cuentas p\u00fablicas puede parecer ahorro, en la calle se traduce en hambre, desempleo, migraciones internas y ruptura del tejido social.<\/p>\n\n\n\n<p>El drama de Hinojo no termina con la f\u00e1brica cerrada. Comienza ahora. \u00bfQu\u00e9 har\u00e1 un pueblo que pierde su principal motor econ\u00f3mico? \u00bfC\u00f3mo resistir\u00e1n los comercios que vend\u00edan a esos trabajadores? \u00bfQu\u00e9 pasar\u00e1 con las familias cuyos hijos iban a la escuela mientras los padres trabajaban en Fabi? Nadie en el gobierno parece tener respuestas. Porque, simplemente, no les importan.<\/p>\n\n\n\n<p>La crisis no es un costo colateral: es el objetivo. Milei no pretende mejorar la industria nacional, sino sepultarla. No le interesa sostener el empleo, sino reducirlo. No quiere un Estado presente, sino uno ausente, que permita al capital hacer y deshacer sin regulaciones ni obst\u00e1culos. El cierre de Fabi no es el fin de un ciclo: es el inicio de una serie negra que ya tiene m\u00faltiples cap\u00edtulos, y que amenaza con convertir al pa\u00eds entero en un desierto productivo.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero como toda narrativa construida sobre el odio y la fantas\u00eda, tambi\u00e9n esta tiene un l\u00edmite. El pa\u00eds real \u2014ese que se levanta a las 5, ese que trabaja en f\u00e1bricas, talleres, escuelas y hospitales\u2014 empieza a despertar. Y cuando ese pa\u00eds dice basta, no hay relato de redes sociales que lo detenga.<\/p>\n\n\n\n<p>Fuente:<\/p>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li><a href=\"https:\/\/www.adnsur.com.ar\/sociedad\/tras-65-anos-de-historia--una-fabrica-argentina-cerro-sus-puertas-y-dejo-a-100-trabajadores-sin-empleo_a67f7e3c9c8d3a28f2ccc0442\">https:\/\/www.adnsur.com.ar\/sociedad\/tras-65-anos-de-historia&#8211;una-fabrica-argentina-cerro-sus-puertas-y-dejo-a-100-trabajadores-sin-empleo_a67f7e3c9c8d3a28f2ccc0442<\/a><\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-medium-font-size\"><strong>El laboratorio del terror patronal: cuando la dictadura secuestraba por encargo<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>El juicio Monte Peloni II desentierra la complicidad entre la patronal de la F\u00e1brica de Bolsas Industriales (FABI) y el aparato represivo de la dictadura. En 1976, en un rinc\u00f3n rural de Olavarr\u00eda, se organiz\u00f3 una represi\u00f3n ejemplificadora contra trabajadores que intentaban sindicalizarse.<\/p>\n\n\n\n<p>El secuestro y tortura de Humberto Gubinelli, delegado gremial de FABI, no fue un \u201cexceso\u201d del terrorismo de Estado: fue un acto premeditado, una operaci\u00f3n conjunta entre los directivos empresariales y los verdugos uniformados. En Hinojo, como en tantos pueblos del pa\u00eds, la dictadura oper\u00f3 como fuerza de choque del capital.<\/p>\n\n\n\n<p>El nombre \u201cHinojo\u201d tal vez no diga mucho para quienes miran el mapa con ojos de turista, pero para la historia argentina de los cr\u00edmenes de lesa humanidad cometidos durante la \u00faltima dictadura c\u00edvico-militar, ese peque\u00f1o pueblo del partido de Olavarr\u00eda es otra marca de fuego. No por azar, sino por sistema. All\u00ed, en mayo de 1976, la represi\u00f3n no irrumpi\u00f3 por razones de seguridad nacional ni por una amenaza subversiva, sino por algo m\u00e1s elemental y revelador: los trabajadores de la F\u00e1brica Argentina de Bolsas Industriales (FABI) quer\u00edan organizar un sindicato.<\/p>\n\n\n\n<p>Lo que sigui\u00f3 fue una secuencia tan precisa como terror\u00edfica. La empresa, dirigida por ejecutivos dispuestos a aplastar cualquier atisbo de organizaci\u00f3n obrera, entreg\u00f3 a sus empleados al brazo armado del Estado. Lo que se inici\u00f3 como una disputa laboral termin\u00f3 en detenciones ilegales, torturas f\u00edsicas y psicol\u00f3gicas, despidos encubiertos y silencios que duraron d\u00e9cadas. No fue un error. Fue un plan. Fue un pacto. Y fue, por sobre todo, una represi\u00f3n de clase.<\/p>\n\n\n\n<p>En 2017, el Tribunal Oral Penal de Mar del Plata decidi\u00f3 incluir este caso dentro del juicio Monte Peloni II, que investiga los cr\u00edmenes cometidos en la regi\u00f3n centro bonaerense durante la dictadura. El expediente FABI refiere a ocho trabajadores v\u00edctimas de esta trama perversa y a nueve imputados por su responsabilidad en los hechos. Pero m\u00e1s all\u00e1 del n\u00famero, lo que importa es lo que revela: la brutal alianza entre empresarios y militares para desarticular desde las bases cualquier intento de resistencia obrera.<\/p>\n\n\n\n<p>Durante las audiencias iniciadas en mayo de 2018, las voces familiares rompieron el cerco del olvido. Margarita Ernestina Torres, viuda de Humberto Gubinelli, ofreci\u00f3 un testimonio desgarrador. Con 83 a\u00f1os y el peso de la memoria encima, relat\u00f3 c\u00f3mo el 7 de mayo de 1976 su marido fue secuestrado junto a otros compa\u00f1eros por intentar organizar a los trabajadores de FABI. Su elecci\u00f3n como delegado gremial, promovida por sus pares y acompa\u00f1ada por el abogado laboralista Carlos Alberto Moreno, fue la sentencia no escrita que lo conden\u00f3.<\/p>\n\n\n\n\n\n<p>\u201cLamentablemente los compa\u00f1eros eligieron a mi marido como delegado\u201d, dijo Margarita entre l\u00e1grimas, con la mezcla exacta de orgullo y angustia. Porque la palabra \u201clamentablemente\u201d no alude a una mala decisi\u00f3n, sino a una realidad brutal: en la Argentina del \u201976, ser elegido por los trabajadores equival\u00eda a una condena. No a una suspensi\u00f3n. A una desaparici\u00f3n, a una golpiza, a una tortura. Gubinelli volvi\u00f3 con vida, pero su vida ya no era la misma. \u201cSe derrumb\u00f3\u201d, dijo su compa\u00f1era. Volvi\u00f3 a trabajar, pero s\u00f3lo por dos a\u00f1os. Luego, una depresi\u00f3n severa lo empuj\u00f3 a renunciar. Sus compa\u00f1eros, directamente, no fueron readmitidos nunca m\u00e1s.<\/p>\n\n\n\n<p>Graciela Esther Gubinelli, hija de Humberto, tambi\u00e9n dio testimonio. Aport\u00f3 fechas, nombres, y la certeza \u00edntima de haber perdido a su padre sin que su cuerpo desapareciera. \u201cDe mi casa se fue un Humberto Gubinelli y volvi\u00f3 otro\u201d, dijo con la claridad de quien sabe que hay secuelas que no se borran con el tiempo. Las cicatrices del alma, las que no se ven en la piel, fueron las verdaderas marcas del terrorismo econ\u00f3mico de la dictadura.<\/p>\n\n\n\n<p>Mario Alejandro Gubinelli, otro de los hijos, ten\u00eda 16 a\u00f1os cuando todo ocurri\u00f3. Vio con sus propios ojos los Unimogs, los militares con armas largas, el Torino blanco que se llev\u00f3 a su padre. No lo ley\u00f3 en un archivo. Lo vivi\u00f3. \u201cLo peor que puede hacer un ser humano es pegarle a alguien atado\u201d, le hab\u00eda confesado su padre a\u00f1os despu\u00e9s. Esa frase resume, quiz\u00e1s como pocas, la l\u00f3gica de la represi\u00f3n: el uso del poder sin l\u00edmite, la cobard\u00eda institucionalizada, la violencia como doctrina.<\/p>\n\n\n\n<p>Lo que sucedi\u00f3 en FABI no fue un hecho aislado. Fue parte de un sistema meticulosamente construido. La dictadura no s\u00f3lo vino por los militantes pol\u00edticos o los guerrilleros: vino por los obreros que quer\u00edan organizarse, por los delegados que hablaban de paritarias, por los abogados que defend\u00edan derechos laborales. Vino, en suma, a garantizar que las empresas pudieran funcionar sin conflictos, sin sindicatos, sin trabajadores con voz. Esa fue su verdadera \u201cmisi\u00f3n patri\u00f3tica\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>El caso FABI deja al descubierto la trama de fondo de ese per\u00edodo: la represi\u00f3n planificada por los patrones y ejecutada por el Estado. No fue espont\u00e1neo. No fue una locura. Fue una estrategia compartida. Mientras los directivos como Zuljevic dise\u00f1aban la ofensiva contra la sindicalizaci\u00f3n, los militares y polic\u00edas pon\u00edan los veh\u00edculos, las armas, los golpes y los centros clandestinos. En Hinojo, como en tantas f\u00e1bricas del pa\u00eds, la dictadura fue el departamento de seguridad privada del capital concentrado.<\/p>\n\n\n\n<p>Y aqu\u00ed es donde las comparaciones con el presente se vuelven inevitables. Porque si bien los m\u00e9todos han cambiado, la l\u00f3gica no. Hoy, bajo el gobierno de Javier Milei, se celebra el ajuste, se demoniza a los sindicatos y se criminaliza la protesta. Se legitima una narrativa que convierte al trabajador organizado en enemigo interno, al Estado en estorbo, y a los empresarios en h\u00e9roes del libre mercado. Pero lo que late en ese discurso no es otra cosa que una versi\u00f3n aggiornada del viejo pacto dictadura-empresa: la voluntad de disciplinar a la clase trabajadora para que no moleste, no opine, no reclame.<\/p>\n\n\n\n<p>Cuando Milei habla de \u201cromper con el statu quo\u201d, en realidad propone volver al statu quo del miedo, del l\u00e1tigo, del despido arbitrario, de la represi\u00f3n preventiva. No con Unimogs, pero s\u00ed con decretazos. No con centros clandestinos, pero s\u00ed con cierre de paritarias, criminalizaci\u00f3n de piquetes y demonizaci\u00f3n de los delegados. El fantasma de FABI no es pasado: es advertencia.<\/p>\n\n\n\n<p>El juicio Monte Peloni II no es s\u00f3lo un ejercicio de justicia hist\u00f3rica. Es una se\u00f1al. Una alerta para no repetir. Porque cada vez que un gobierno estigmatiza a los trabajadores, cuando se recorta a nombre del d\u00e9ficit y se ataca al sindicalismo como si fuera mafia, lo que se alienta es una regresi\u00f3n brutal. Una vuelta a los tiempos donde una f\u00e1brica pod\u00eda llamar a los militares para resolver un conflicto laboral. Donde elegir un delegado pod\u00eda costarte la vida.<\/p>\n\n\n\n<p>En Hinojo, en mayo del \u201976, ocho trabajadores fueron secuestrados para que una empresa pudiera seguir funcionando sin problemas. Hoy, las f\u00e1bricas no necesitan militares. Tienen gobiernos aliados, medios obedientes y una justicia que mira para otro lado. Pero la l\u00f3gica de fondo sigue viva. Y por eso, recordar a Gubinelli no es un acto melanc\u00f3lico: es un acto de resistencia.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La clausura de la F\u00e1brica de Bolsas Industriales (FABI) en Hinojo evidencia las secuelas del ajuste de Javier Milei. Cien familias quedaron sumidas en la incertidumbre tras d\u00e9cadas de trabajo. La industria nacional vuelve a ser v\u00edctima de un modelo econ\u00f3mico que prioriza el capital financiero sobre la producci\u00f3n real.<\/p>\n","protected":false},"author":9,"featured_media":3364,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"footnotes":"","jetpack_publicize_message":"Una f\u00e1brica menos, cien familias m\u00e1s en la incertidumbre: el ajuste de Milei arrasa con la industria nacional","jetpack_publicize_feature_enabled":true,"jetpack_social_post_already_shared":false,"jetpack_social_options":{"image_generator_settings":{"template":"highway","enabled":false},"version":2}},"categories":[3,4],"tags":[58,69,193,207,1283,29,97,45,1282,365],"class_list":["post-3363","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-economia","category-sociedad","tag-ajuste","tag-derechos","tag-despidos","tag-dictadura","tag-fabrica","tag-industria","tag-memoria","tag-milei","tag-obreros","tag-represion"],"jetpack_publicize_connections":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.enorsai.com\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3363","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.enorsai.com\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.enorsai.com\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.enorsai.com\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/users\/9"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.enorsai.com\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=3363"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.enorsai.com\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3363\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":3365,"href":"https:\/\/www.enorsai.com\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3363\/revisions\/3365"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.enorsai.com\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/media\/3364"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.enorsai.com\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=3363"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.enorsai.com\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=3363"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.enorsai.com\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=3363"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}