{"id":3140,"date":"2025-04-07T05:41:18","date_gmt":"2025-04-07T08:41:18","guid":{"rendered":"http:\/\/www.enorsai.com\/noticias\/?p=3140"},"modified":"2025-04-07T05:41:18","modified_gmt":"2025-04-07T08:41:18","slug":"un-golpe-a-la-constitucion-el-intento-desesperado-de-milei-para-blindar-al-juez-comisionado","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.enorsai.com\/noticias\/politica\/un-golpe-a-la-constitucion-el-intento-desesperado-de-milei-para-blindar-al-juez-comisionado\/","title":{"rendered":"Un golpe a la Constituci\u00f3n: el intento desesperado de Milei para blindar al juez \u201ccomisionado\u201d"},"content":{"rendered":"\n<p>Tras el rechazo categ\u00f3rico del Senado, el presidente insiste en sostener por decreto a Manuel Garc\u00eda Mansilla en la Corte Suprema. El Gobierno desaf\u00eda al Poder Judicial con un per saltum y fuerza una interpretaci\u00f3n ama\u00f1ada de la ley.<\/p>\n\n\n\n<p><br>El gobierno de Javier Milei se embarca en una cruzada institucional sin precedentes para sostener en su cargo a un juez sin acuerdo del Senado. La estrategia desesperada, que desaf\u00eda a la propia Corte Suprema y busca eludir controles constitucionales, revela una peligrosa deriva autoritaria. Mientras el m\u00e1ximo tribunal espera la renuncia de Garc\u00eda Mansilla, la Casa Rosada judicializa su permanencia y arrastra a todo el sistema institucional a una zona gris de legitimidad.<\/p>\n\n\n\n<p>La historia reciente de la justicia argentina suma un nuevo cap\u00edtulo de oscuridad e incertidumbre. Lo protagoniza el presidente Javier Milei, quien, en un acto de obstinaci\u00f3n autoritaria, intenta sostener contra viento y marea a Manuel Jos\u00e9 Garc\u00eda Mansilla como juez en comisi\u00f3n de la Corte Suprema. Lo hace a pesar del rechazo categ\u00f3rico del Senado \u2014que con m\u00e1s de dos tercios de los votos fulmin\u00f3 su pliego\u2014 y de la decisi\u00f3n del juez Alejo Ramos Padilla que suspendi\u00f3 por tres meses su capacidad de intervenir en causas y gestiones judiciales. La reacci\u00f3n del Ejecutivo fue inmediata: present\u00f3 un per saltum directo ante la Corte, salt\u00e1ndose la C\u00e1mara Federal de La Plata, para que el m\u00e1ximo tribunal revierta lo que interpreta como un \u201cavasallamiento\u201d del Ejecutivo y una amenaza al \u201cbuen servicio de justicia\u201d. Una jugada desesperada que exhibe el modo en que Milei concibe el poder: sin l\u00edmites, sin controles, sin institucionalidad.<\/p>\n\n\n\n<p>No es s\u00f3lo una pelea entre poderes. Lo que est\u00e1 en juego es la vigencia misma de la Constituci\u00f3n y el principio republicano de divisi\u00f3n de poderes. El oficialismo defiende su prerrogativa de designar jueces por decreto durante el receso legislativo, ampar\u00e1ndose en una interpretaci\u00f3n el\u00e1stica y conveniente del art\u00edculo 99 inciso 19 de la Carta Magna. Sin embargo, esa cl\u00e1usula, pensada para llenar vacantes <em>transitorias<\/em> en <em>empleos<\/em>, no puede extenderse arbitrariamente a cargos vitalicios de la Corte Suprema, cuyo ingreso requiere, de manera indiscutible, el acuerdo del Senado. No es una interpretaci\u00f3n caprichosa: as\u00ed lo sostienen m\u00e1s de 50 acad\u00e9micos, constitucionalistas, jueces y hasta el propio Colegio P\u00fablico de Abogados de la Capital Federal. Pero Milei, con su manual de atropellos institucionales, prefiere ignorarlo todo.<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-jetpack-related-posts has-medium-font-size\"><\/div>\n\n\n\n<p>La maniobra de la Rosada roza lo grotesco. Luego del rechazo parlamentario, Garc\u00eda Mansilla \u2014que ya hab\u00eda firmado 214 fallos desde su designaci\u00f3n por decreto\u2014 desapareci\u00f3 del Palacio de Justicia. No se present\u00f3 a trabajar, no renunci\u00f3, ni tampoco dio explicaciones p\u00fablicas. S\u00f3lo hizo circular, entre sus pares, la idea de que consultar\u00eda formalmente qu\u00e9 hacer. En el seno de la Corte, sin embargo, el mensaje fue claro: se esperaba su dimisi\u00f3n, para evitar una crisis institucional mayor. Pero el Gobierno no est\u00e1 dispuesto a perder a su alfil judicial y lanza una \u00faltima ofensiva, presentando un recurso que le exige a la propia Corte Suprema desautorizar a Ramos Padilla y avalar la continuidad del juez interino.<\/p>\n\n\n\n<p>En esta pulseada entre poderes, la Corte se encuentra en una posici\u00f3n inc\u00f3moda. Por un lado, no quiere sentar el precedente de que un juez de primera instancia condicione su funcionamiento. Pero por otro, no parece dispuesta a legitimar el avance libertario sobre las reglas b\u00e1sicas del Estado de Derecho. La apuesta del oficialismo es clara: presionar pol\u00edticamente a los cortesanos y forzarlos a convalidar la maniobra, bajo el argumento de que el fallo de Ramos Padilla genera \u201cgravedad institucional\u201d y afecta el servicio de justicia. Pero la gravedad institucional es precisamente lo que produce el nombramiento de un juez de la Corte por decreto y sin acuerdo, en contra del texto constitucional y del principio de independencia judicial.<\/p>\n\n\n\n<p>El escrito presentado por la Casa Rosada \u2014firmado por el Procurador del Tesoro, Santiago Castro Videla, y otros funcionarios del Ministerio de Justicia\u2014 llega a extremos rid\u00edculos. Afirma que al haber tomado juramento a Garc\u00eda Mansilla, la Corte ya convalid\u00f3 impl\u00edcitamente la legalidad del decreto. Olvida, adrede, que aquel acto fue secreto, sin difusi\u00f3n, sin invitados y realizado en una atm\u00f3sfera de opacidad. Incluso los propios jueces supremos aclararon luego que no emit\u00edan \u201cjuicio alguno sobre la validez\u201d del nombramiento. Pero la narrativa del Gobierno necesita torcer esa realidad y construir una ficci\u00f3n institucional que sostenga el disparate.<\/p>\n\n\n\n\n\n<p>La ofensiva oficial se escuda en una l\u00f3gica que atenta contra el principio republicano: como el Ejecutivo no consigue los votos en el Senado, decide prescindir del Congreso y avanzar por decreto. Una l\u00f3gica que no s\u00f3lo desprecia las reglas del juego democr\u00e1tico, sino que inventa un nuevo principio, completamente ajeno al derecho p\u00fablico argentino: que el Presidente puede nombrar jueces en comisi\u00f3n de manera <em>transitoria<\/em> si el Senado no colabora. En realidad, lo que sucede es lo contrario: la falta de consenso no autoriza la arbitrariedad, sino que exige m\u00e1s di\u00e1logo, m\u00e1s institucionalidad y m\u00e1s respeto a los procedimientos.<\/p>\n\n\n\n<p>El per saltum \u2014esa herramienta jur\u00eddica excepcional que permite saltear instancias por razones de urgencia\u2014 se convierte aqu\u00ed en un instrumento de presi\u00f3n pol\u00edtica. Lejos de ser una respuesta a un caso de \u201cpeligro en la demora\u201d o \u201cverosimilitud del derecho\u201d, como exige la ley, el recurso presentado s\u00f3lo expresa el capricho presidencial y su resistencia a acatar el sistema de frenos y contrapesos. Una se\u00f1al m\u00e1s de que el gobierno libertario est\u00e1 dispuesto a demoler las bases institucionales con tal de sostener su poder, incluso en los intersticios del Poder Judicial.<\/p>\n\n\n\n<p>Mientras tanto, la Corte Suprema, con su equilibrio precario de tres miembros, debe decidir si se deja arrastrar por esta l\u00f3gica o si pone un freno al desvar\u00edo. Lo cierto es que, incluso si le dieran curso al per saltum, la situaci\u00f3n ya es insostenible. La Corte no puede ignorar que el Senado le dio la espalda a Garc\u00eda Mansilla con un rechazo contundente. No hay legitimidad posible para que siga actuando como juez. Su continuidad es una ofensa a la divisi\u00f3n de poderes y una amenaza concreta a la credibilidad del sistema judicial.<\/p>\n\n\n\n<p>Este no es un episodio aislado. Forma parte de una serie de decisiones del gobierno de Milei destinadas a vaciar de contenido a las instituciones. Ya ocurri\u00f3 con los intentos de designar jueces sin respetar los procedimientos, con la par\u00e1lisis del Congreso por falta de consensos, con el desprecio hacia la universidad p\u00fablica, con el ajuste brutal al sistema cient\u00edfico. Ahora, el objetivo es convertir a la Corte Suprema en un tribunal funcional al poder presidencial. Una Corte intervenida de facto, servil, d\u00e9bil y domesticada.<\/p>\n\n\n\n<p>La historia juzgar\u00e1 este cap\u00edtulo como un intento burdo de alterar el orden constitucional. Si Garc\u00eda Mansilla no renuncia, y si la Corte no lo aparta, quedar\u00e1 formalizada la voluntad de Milei de gobernar sin l\u00edmites. Y si logra su objetivo, marcar\u00e1 un antes y un despu\u00e9s: cualquier futuro presidente podr\u00e1 ignorar al Senado, manipular la justicia y alterar el equilibrio republicano. Una rep\u00fablica sin Congreso, sin Corte y sin control, en manos de un aut\u00f3crata con delirios de omnipotencia. Lo que est\u00e1 en juego, m\u00e1s all\u00e1 de nombres, es el alma misma de la democracia argentina.<\/p>\n\n\n\n<p>Fuente:<\/p>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li><a href=\"https:\/\/www.pagina12.com.ar\/816188-garcia-mansilla-la-corte-espera-que-renuncie-pero-el-gobiern\">https:\/\/www.pagina12.com.ar\/816188-garcia-mansilla-la-corte-espera-que-renuncie-pero-el-gobiern<\/a><\/li>\n<\/ul>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El gobierno de Javier Milei desaf\u00eda la Constituci\u00f3n al sostener por decreto a un juez rechazado por el Senado. La maniobra, impugnada por juristas y la propia Justicia, busca legitimar el autoritarismo disfrazado de institucionalidad. Una se\u00f1al de alarma para la democracia argentina y la independencia del Poder Judicial.<\/p>\n","protected":false},"author":12,"featured_media":3141,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"footnotes":"","jetpack_publicize_message":"Un golpe a la Constituci\u00f3n: el intento desesperado de Milei para blindar al juez \u201ccomisionado\u201d","jetpack_publicize_feature_enabled":true,"jetpack_social_post_already_shared":false,"jetpack_social_options":{"image_generator_settings":{"template":"highway","enabled":false},"version":2}},"categories":[2],"tags":[745,863,106,1213,1212],"class_list":["post-3140","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-politica","tag-corte-suprema","tag-institucionalidad","tag-javier-milei","tag-manuel-garcia-mansilla","tag-per-saltum"],"jetpack_publicize_connections":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.enorsai.com\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3140","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.enorsai.com\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.enorsai.com\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.enorsai.com\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/users\/12"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.enorsai.com\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=3140"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.enorsai.com\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3140\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":3142,"href":"https:\/\/www.enorsai.com\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3140\/revisions\/3142"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.enorsai.com\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/media\/3141"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.enorsai.com\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=3140"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.enorsai.com\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=3140"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.enorsai.com\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=3140"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}