{"id":2725,"date":"2025-03-23T10:49:28","date_gmt":"2025-03-23T13:49:28","guid":{"rendered":"https:\/\/www.enorsai.com\/noticias\/?p=2725"},"modified":"2025-03-23T10:49:28","modified_gmt":"2025-03-23T13:49:28","slug":"ejercicio-de-memoria-activa-la-sangrienta-dictadura-militar-que-aun-nos-interpela","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.enorsai.com\/noticias\/opinion\/ejercicio-de-memoria-activa-la-sangrienta-dictadura-militar-que-aun-nos-interpela\/","title":{"rendered":"Ejercicio de memoria activa: la sangrienta dictadura militar que a\u00fan nos interpela"},"content":{"rendered":"\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong><em>Un golpe de Estado con respaldo internacional que inaugur\u00f3 el horror en Argentina. A 49 a\u00f1os del \u00faltimo golpe c\u00edvico-militar, el pa\u00eds sigue exigiendo memoria, verdad y justicia frente a un gobierno que relativiza el terrorismo de Estado<\/em><\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p>(Por Walter Onorato) El 24 de marzo de 1976, Argentina fue testigo de uno de los episodios m\u00e1s oscuros de su historia. Un golpe de Estado c\u00edvico-militar derroc\u00f3 a la presidenta constitucional Mar\u00eda Estela Mart\u00ednez de Per\u00f3n, instaurando una dictadura feroz que, bajo el eufemismo de \u00abProceso de Reorganizaci\u00f3n Nacional\u00bb, implement\u00f3 un plan sistem\u00e1tico de terrorismo de Estado. Secuestros, torturas, desapariciones forzadas y el robo de beb\u00e9s fueron la piedra angular de un r\u00e9gimen que busc\u00f3 disciplinar a la sociedad con el terror.<\/p>\n\n\n\n<p>No fue un hecho aislado. El golpe se inscribi\u00f3 en el marco del Plan C\u00f3ndor, la estrategia de coordinaci\u00f3n represiva entre las dictaduras de Am\u00e9rica Latina, promovida por Estados Unidos para aniquilar cualquier atisbo de resistencia a su hegemon\u00eda en la regi\u00f3n. Henry Kissinger, entonces Secretario de Estado norteamericano, fue una pieza clave en este engranaje de muerte. La Argentina no fue una excepci\u00f3n: su \u00e9lite econ\u00f3mica y los grandes medios de comunicaci\u00f3n apoyaron activamente la dictadura, benefici\u00e1ndose del saqueo del Estado y de una pol\u00edtica econ\u00f3mica que endeud\u00f3 al pa\u00eds de manera criminal.<\/p>\n\n\n\n<p>Hoy, bajo el gobierno de Javier Milei, asistimos a un preocupante proceso de reivindicaci\u00f3n del negacionismo. Desde la relativizaci\u00f3n de los cr\u00edmenes de lesa humanidad hasta el intento de desmantelar pol\u00edticas de memoria, verdad y justicia, el oficialismo pretende reescribir la historia para encubrir los intereses de quienes siempre lucraron con la violencia institucional.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\"><strong>El germen del golpe: un plan premeditado con actores civiles y militares<\/strong><\/h3>\n\n\n\n<p>La conspiraci\u00f3n para derrocar al gobierno democr\u00e1tico no surgi\u00f3 de un d\u00eda para otro. Desde octubre de 1974, altos mandos de las Fuerzas Armadas, en connivencia con sectores de la derecha pol\u00edtica, econ\u00f3mica y medi\u00e1tica, comenzaron a dise\u00f1ar el golpe. Washington ten\u00eda pleno conocimiento de los preparativos y no dud\u00f3 en respaldarlos.<\/p>\n\n\n\n<p>Para entonces, la doctrina de la seguridad nacional ya hab\u00eda permeado a los militares argentinos, quienes justificaban su accionar con la excusa de la lucha contra el comunismo. Mientras tanto, la violencia estatal y paraestatal escalaba. La organizaci\u00f3n terrorista de ultraderecha Triple A (Alianza Anticomunista Argentina), dirigida por el ministro de Bienestar Social Jos\u00e9 L\u00f3pez Rega, sembraba el terror persiguiendo y asesinando a militantes pol\u00edticos, periodistas y sindicalistas.<\/p>\n\n\n\n<p>El preludio del golpe incluy\u00f3 la ejecuci\u00f3n del Operativo Independencia en Tucum\u00e1n, una brutal campa\u00f1a de exterminio que dio a las Fuerzas Armadas el ensayo general para lo que ser\u00eda la dictadura. Desde febrero de 1975, el Ej\u00e9rcito recibi\u00f3 la orden de \u00abaniquilar la subversi\u00f3n\u00bb, estableciendo un m\u00e9todo de represi\u00f3n clandestina que luego se replicar\u00eda en todo el pa\u00eds.<\/p>\n\n\n\n<p>La dictadura no fue solo una acci\u00f3n de los militares: la c\u00fapula empresarial y financiera se benefici\u00f3 enormemente del nuevo orden. Jos\u00e9 Alfredo Mart\u00ednez de Hoz, ministro de Econom\u00eda de la dictadura, implement\u00f3 un modelo neoliberal que desmantel\u00f3 la industria nacional, endeud\u00f3 al pa\u00eds de manera fraudulenta y consolid\u00f3 un esquema de concentraci\u00f3n de la riqueza que a\u00fan persiste.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\"><strong>El 24 de marzo: la instauraci\u00f3n del horror<\/strong><\/h3>\n\n\n\n<p>A la una de la madrugada del 24 de marzo de 1976, la presidenta Mar\u00eda Estela Mart\u00ednez de Per\u00f3n fue secuestrada por los militares y trasladada a Neuqu\u00e9n. El golpe ya estaba consumado.<\/p>\n\n\n\n<p>Horas despu\u00e9s, el pa\u00eds amaneci\u00f3 con comunicados militares que informaban que el poder estaba en manos de la Junta Militar, compuesta por Jorge Rafael Videla (Ej\u00e9rcito), Emilio Massera (Armada) y Orlando Agosti (Fuerza A\u00e9rea). De inmediato, se impuso el estado de sitio, se clausur\u00f3 el Congreso, se proscribieron los partidos pol\u00edticos y los sindicatos fueron intervenidos. La dictadura comenzaba su ofensiva total contra la sociedad.<\/p>\n\n\n\n<p>Se establecieron m\u00e1s de 500 centros clandestinos de detenci\u00f3n, donde miles de personas fueron sometidas a las peores torturas. El plan sistem\u00e1tico de desapariciones, con m\u00e9todos que inclu\u00edan los \u00abvuelos de la muerte\u00bb, ten\u00eda el claro objetivo de eliminar a toda una generaci\u00f3n de militantes populares. Se estima que 30.000 personas fueron desaparecidas.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero el terrorismo de Estado no solo apunt\u00f3 a los sectores pol\u00edticos organizados. Tambi\u00e9n se impuso una brutal represi\u00f3n econ\u00f3mica que destruy\u00f3 el tejido productivo del pa\u00eds. Mientras la deuda externa se disparaba, las condiciones de vida de la clase trabajadora se deterioraban dr\u00e1sticamente. La liberalizaci\u00f3n financiera permiti\u00f3 que grupos concentrados fugaran capitales, generando una crisis que sent\u00f3 las bases del colapso de los a\u00f1os posteriores.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\"><strong>La democracia bajo amenaza: del intento de olvido a la reivindicaci\u00f3n del terrorismo de Estado<\/strong><\/h3>\n\n\n\n<p>El fin de la dictadura no signific\u00f3 el fin de la impunidad. Si bien el gobierno de Ra\u00fal Alfons\u00edn promovi\u00f3 el hist\u00f3rico Juicio a las Juntas, las presiones militares derivaron en las leyes de Punto Final y Obediencia Debida, que garantizaron la impunidad de los represores. Carlos Menem complet\u00f3 el esquema con indultos que beneficiaron a genocidas como Videla y Massera.<\/p>\n\n\n\n<p>No fue hasta la llegada de N\u00e9stor Kirchner en 2003 que el Estado retom\u00f3 una pol\u00edtica activa de memoria, verdad y justicia. Las leyes de impunidad fueron derogadas y cientos de represores fueron juzgados y condenados. Espacios de memoria como la ex ESMA se convirtieron en testimonio de la lucha por los derechos humanos.<\/p>\n\n\n\n<p>Sin embargo, la llegada de Javier Milei a la presidencia ha reactivado un discurso negacionista que busca borrar la memoria hist\u00f3rica. Funcionarios del gobierno han minimizado el n\u00famero de desaparecidos y han intentado instalar la teor\u00eda de los \u00abdos demonios\u00bb, equiparando el accionar del terrorismo de Estado con la lucha armada de los 70. A su vez, han recortado presupuestos destinados a organismos de derechos humanos y han intentado clausurar pol\u00edticas de reparaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>No se trata solo de discursos: el negacionismo es la antesala de la impunidad. Los sectores que hoy impulsan el desmantelamiento de la memoria hist\u00f3rica son los mismos que se beneficiaron con la dictadura. Bancos, grupos econ\u00f3micos y empresas que colaboraron con el r\u00e9gimen siguen operando en las sombras, influyendo en las pol\u00edticas del actual gobierno.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\"><strong>Nunca m\u00e1s es ahora<\/strong><\/h3>\n\n\n\n<p>A casi cinco d\u00e9cadas del golpe, la democracia argentina se enfrenta a un desaf\u00edo crucial: impedir que el negacionismo y la reivindicaci\u00f3n de la dictadura avancen. La memoria no es solo un ejercicio del pasado, sino una herramienta fundamental para comprender el presente y evitar que se repitan los mismos cr\u00edmenes.<\/p>\n\n\n\n<p>El gobierno de Javier Milei, con su desprecio por los derechos humanos y su alianza con sectores ultraconservadores, representa una amenaza para los consensos construidos desde 1983. No podemos permitir que el negacionismo se normalice, ni que los genocidas sean reivindicados como \u00abpresos pol\u00edticos\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>El 24 de marzo no es una fecha para la nostalgia: es una jornada de lucha. La memoria activa es el \u00fanico camino para garantizar que, en Argentina, el \u00abNunca M\u00e1s\u00bb sea una realidad irreversible.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El juicio de la \u00abMegacausa Zona V\u00bb expone el horror de la dictadura con 34 imputados por cr\u00edmenes de lesa humanidad contra 321 v\u00edctimas. Mientras tanto, el gobierno de Javier Milei relativiza el terrorismo de Estado y abre paso a discursos negacionistas, poniendo en riesgo la memoria, verdad y justicia en Argentina.<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":2728,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"footnotes":"","jetpack_publicize_message":"","jetpack_publicize_feature_enabled":true,"jetpack_social_post_already_shared":false,"jetpack_social_options":{"image_generator_settings":{"template":"highway","enabled":false},"version":2}},"categories":[17],"tags":[78,207,799,98,533,70,992,97,365,993],"class_list":["post-2725","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-opinion","tag-derechos-humanos","tag-dictadura","tag-genocidio","tag-impunidad","tag-juicio","tag-justicia","tag-lesa-humanidad","tag-memoria","tag-represion","tag-victimas"],"jetpack_publicize_connections":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.enorsai.com\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2725","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.enorsai.com\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.enorsai.com\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.enorsai.com\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.enorsai.com\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2725"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.enorsai.com\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2725\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":2729,"href":"https:\/\/www.enorsai.com\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2725\/revisions\/2729"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.enorsai.com\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/media\/2728"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.enorsai.com\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2725"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.enorsai.com\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2725"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.enorsai.com\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2725"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}