{"id":13520,"date":"2026-05-31T19:34:44","date_gmt":"2026-05-31T22:34:44","guid":{"rendered":"https:\/\/www.enorsai.com\/noticias\/?p=13520"},"modified":"2026-05-31T19:34:45","modified_gmt":"2026-05-31T22:34:45","slug":"palantir-de-contratista-de-defensa-a-actor-geopolitico","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.enorsai.com\/noticias\/politica\/palantir-de-contratista-de-defensa-a-actor-geopolitico\/","title":{"rendered":"Palantir: De contratista de defensa a actor geopol\u00edtico"},"content":{"rendered":"\n<p>Palantir encarna hoy el punto de mayor fricci\u00f3n entre poder tecnol\u00f3gico privado y soberan\u00eda estatal, y la visita de Peter Thiel a Buenos Aires vuelve a colocar a Argentina en el centro de ese experimento: \u00bf qui\u00e9n va a gobernar los datos, los algoritmos y la seguridad, los Estados o las plataformas?<\/p>\n\n\n\n<p>Por: <strong><em>Oscar Niss<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>La nueva CryptoAG<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Palantir naci\u00f3 como empresa de software para inteligencia y seguridad tras el 11\u2011S, con apoyo inicial vinculado al ecosistema de la CIA, y se especializ\u00f3 en integrar enormes vol\u00famenes de datos militares, policiales, migratorios, financieros y corporativos para transformarlos en decisiones accionables, hoy potenciadas, mediante inteligencia artificial.<\/p>\n\n\n\n<p>En la \u00faltima d\u00e9cada, la compa\u00f1\u00eda se consolid\u00f3 como proveedor estrat\u00e9gico del actual Departamento de Guerra de Estados Unidos, agencias de inteligencia y gobiernos aliados, ofreciendo herramientas para planificaci\u00f3n de combate, selecci\u00f3n de objetivos y coordinaci\u00f3n t\u00e1ctica en tiempo real. Esa inserci\u00f3n la coloca en un lugar ambiguo: es una empresa privada que, sin embargo, forma parte de facto de la infraestructura de seguridad nacional de la principal potencia militar del planeta.<\/p>\n\n\n\n<p>La publicaci\u00f3n del manifiesto ideol\u00f3gico de 22 puntos (una especie de \u201cprograma pol\u00edtico\u201d para la guerra del siglo XXI) termina de sellar este desplazamiento: Palantir no solo vende tecnolog\u00eda, propone una visi\u00f3n de orden mundial basada en superioridad militar de Occidente, disuasi\u00f3n mediante armas de IA y una alianza org\u00e1nica entre Silicon Valley y el complejo militar\u2011industrial.<\/p>\n\n\n\n<p>Pareciera que ya no es necesario ocultar algo, como lo fue la adquisici\u00f3n y el espionaje mediante CryptoAG por parte de los servicios de los Estados Unidos y Alemania, que termin\u00f3 en esc\u00e1ndalo en 2020, Palantir lo hace a cielo abierto (CryptoAG, recordemos, fue la compa\u00f1\u00eda suiza cuyos equipos de cifrado estaban intervenidos por los servicios de inteligencia de Estados Unidos y Alemania durante d\u00e9cadas).<\/p>\n\n\n\n<p><strong>El manifiesto Palantir y la \u201cRep\u00fablica tecnol\u00f3gica\u201d<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>El llamado \u201cmanifiesto Palantir\u201d (extracto del libro&nbsp;<em>\u00abThe Technological Republic\u00bb<\/em>) resume la visi\u00f3n geopol\u00edtica y tecnol\u00f3gica de su CEO, Alex Karp, y su cofundador, Peter Thiel. Presenta un mundo donde la inteligencia artificial sustituye progresivamente a la bomba at\u00f3mica como eje de disuasi\u00f3n y supremac\u00eda estrat\u00e9gica, y reclama una implicaci\u00f3n mucho mayor de las Big Tech en las guerras de Estados Unidos y sus aliados. Entre sus tesis aparecen el retorno del servicio militar obligatorio, el fin de las limitaciones de posguerra sobre Alemania y Jap\u00f3n y la normalizaci\u00f3n de armas de IA como instrumento leg\u00edtimo de poder.<\/p>\n\n\n\n<p>Medios europeos y analistas han calificado ese documento como \u201ctecnofascista\u201d y \u201ctecnofeudal\u201d, se\u00f1alando que proyecta un Estados Unidos supremacista, dotado de capacidad de vigilancia total sobre ciudadanos y adversarios, apoyado en infraestructuras de datos privatizadas y decisiones automatizadas opacas. El propio Alex Karp, CEO de Palantir, lo formula sin rodeos: la IA debe garantizar que Occidente mantenga superioridad tecnol\u00f3gica, y Silicon Valley tiene que actuar como brazo adelantado de la defensa, no como actor neutral.<\/p>\n\n\n\n<p>Ese giro ideol\u00f3gico importa fuera de Estados Unidos porque habilita algo m\u00e1s que contratos: convierte a las plataformas en portadoras de una doctrina de seguridad que puede reconfigurar migraciones, conflictos armados, pol\u00edticas criminales y definici\u00f3n de \u201cenemigos internos\u201d. Lo que antes se discut\u00eda en foros diplom\u00e1ticos ahora se escribe en manifiestos corporativos y se implementa v\u00eda licencias de software.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>El problema no es del chancho<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>En ese contexto, el desembarco de Peter Thiel a Buenos Aires adquiere un relieve que excede la an\u00e9cdota de un magnate curioso por la nueva derecha libertaria. Thiel mantuvo en abril reuniones reservadas con Javier Milei, con su asesor Santiago Caputo y con el ministro de Desregulaci\u00f3n Federico Sturzenegger, en una agenda sin anuncio oficial y cuidadosamente dosificada en la prensa.<\/p>\n\n\n\n<p>Su llegada coincide con dos vectores muy claros: por un lado, Palantir lanza su manifiesto pol\u00edtico y por el otro, el gobierno argentino se ofrece expl\u00edcitamente como \u201cpolo de desarrollo de IA\u201d desregulado,&nbsp;<a href=\"https:\/\/soberaniadigital.org\/una-guarida-normativa-para-la-inteligencia-artificial\/\">una guarida normativa<\/a>&nbsp;para empresas que quieren escapar a los marcos m\u00e1s estrictos de Uni\u00f3n Europea y, parcialmente, de Estados Unidos. En cualquier marco serio de soberan\u00eda digital, el dato estatal y el dato ciudadano no pueden quedar bajo la gobernanza jur\u00eddica de un proveedor extranjero de defensa\u201d<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;Mientras Milei promete al&nbsp;<em>Financial Times<\/em>&nbsp;un pa\u00eds que \u201cno regular\u00e1 la IA\u201d y funcionar\u00e1 como seguro contra el endurecimiento regulatorio del Norte, las grandes compa\u00f1\u00edas de datos buscan jurisdicciones laxas para seguir expandiendo su negocio de integraci\u00f3n masiva de informaci\u00f3n personal, sensible y estatal. En ese cruce, la pregunta se vuelve inquietante: \u00bfviene Thiel a invertir en innovaci\u00f3n local, o a explorar si Argentina puede convertirse en laboratorio perif\u00e9rico de las nuevas infraestructuras de vigilancia inteligente que Palantir ya despliega para migraciones y defensa en otros pa\u00edses?<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><a href=\"https:\/\/soberaniadigital.org\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/palantir.png\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/soberaniadigital.org\/wp-content\/uploads\/2026\/05\/palantir-1024x576.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-2991\"\/><\/a><\/figure>\n\n\n\n<p><strong>\u00bfEstado garante o Estado cliente?<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Desde la perspectiva del derecho internacional y de la defensa, el ciberespacio ya no es solo un \u201cflujo intangible de datos\u201d: es un entorno con anclaje territorial, infraestructuras f\u00edsicas amortizables y, por lo tanto, objeto de soberan\u00eda, como lo reconoce la propia Estrategia Nacional de Ciberseguridad argentina y los informes del Grupo de Expertos Gubernamentales de la ONU. Servicios esenciales como energ\u00eda, agua, transporte, comunicaciones, salud o finanzas dependen de redes inform\u00e1ticas que, en muchos casos, est\u00e1n parcialmente gestionadas por actores privados transnacionales que deben ser regulados por el Estado.<\/p>\n\n\n\n<p>La ciberdefensa, definida en la pol\u00edtica de Defensa Nacional como una capacidad espec\u00edfica de las Fuerzas Armadas, se asienta sobre una premisa defensiva y disuasiva, reconociendo que los ataques en el dominio virtual pueden producir efectos f\u00edsicos sobre territorio y poblaci\u00f3n. Sin embargo, el salto hacia&nbsp;<a href=\"https:\/\/revistas.unlp.edu.ar\/ejs\/article\/view\/17735\">herramientas proactivas, automatizadas y eventualmente ofensivas<\/a>&nbsp;\u2014ciberarmas dotadas de IA capaces de operar sin intervenci\u00f3n humana directa\u2014 tensiona fuertemente la frontera entre lo civil y lo militar, y entre seguridad interior y defensa.<\/p>\n\n\n\n<p>En ese marco, ceder a una empresa el rol de integrador de los sistemas de datos estatales implica algo m\u00e1s que tercerizar software: es permitir que un actor privado, alineado con la estrategia de defensa de otra potencia, se convierta en pieza estructural de la arquitectura de seguridad nacional. La \u201csoberan\u00eda digital\u201d deja entonces de ser un asunto abstracto para traducirse en preguntas:<\/p>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li>\u00bfD\u00f3nde se almacenan y procesan los datos?<\/li>\n\n\n\n<li>\u00bfQu\u00e9 jurisdicci\u00f3n aplica en caso de abuso o filtraci\u00f3n?<\/li>\n\n\n\n<li>\u00bfQui\u00e9n audita los algoritmos que priorizan blancos, clasifican ciudadanos o anticipan conductas?<\/li>\n\n\n\n<li>\u00bfPuede un Estado revocar una herramienta que ya reorganiz\u00f3 toda su burocracia de seguridad?<\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<p>Europa responde con marcos estrictos como el GDPR, el Esquema Nacional de Seguridad espa\u00f1ol y limitaciones expl\u00edcitas a usos de IA que impliquen puntuaci\u00f3n social o vigilancia biom\u00e9trica masiva. Estados Unidos, en cambio, convive con una regulaci\u00f3n fragmentada y con un complejo militar\u2011tecnol\u00f3gico del que Palantir es parte, haciendo muy dif\u00edcil que el propio Estado limite a sus empresas \u201cpartner\u201d. Argentina corre el riesgo de colocarse en el peor lugar posible: sin m\u00fasculo regulatorio propio, sin capacidad de auditar tecnolog\u00edas importadas y con incentivos para aceptar paquetes tecnol\u00f3gicos atados a agendas geopol\u00edticas ajenas.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Qu\u00e9 est\u00e1 realmente en juego<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>El debate no es binario. Nadie discute que herramientas avanzadas de an\u00e1lisis de datos pueden salvar vidas, mejorar la inteligencia contra amenazas, optimizar respuestas ante crisis o combatir fraudes complejos. El problema emerge cuando esas capacidades se despliegan sin controles democr\u00e1ticos, sin transparencia y sin normas claras sobre l\u00edmites, responsabilidades y derechos de los ciudadanos cuyos datos alimentan la maquinaria.<\/p>\n\n\n\n<p>En un pa\u00eds donde ya se ensaya&nbsp;<a href=\"https:\/\/soberaniadigital.org\/de-ciberpatrullaje-y-ciberinteligencia\/\">ciberpatrullaje<\/a>&nbsp;sin criterios robustos de rendici\u00f3n de cuentas, y donde la protecci\u00f3n de datos personales convive con iniciativas que la erosionan, la llegada de Palantir no es una an\u00e9cdota empresarial sino un cap\u00edtulo m\u00e1s de una disputa de fondo: qui\u00e9n controla la infraestructura de la mirada estatal. La Argentina puede optar entre dos caminos: convertirse en cliente subordinado de un modelo de \u201cRep\u00fablica tecnol\u00f3gica\u201d dise\u00f1ado en otros centros de poder, o afirmar una estrategia propia de ciberdefensa y soberan\u00eda digital que coloque la IA al servicio de la ciudadan\u00eda y no al rev\u00e9s.<\/p>\n\n\n\n<p>Porque, al final, la discusi\u00f3n ya no es si la inteligencia artificial va a cambiar el poder global, sino qui\u00e9n controla esa inteligencia artificial, bajo qu\u00e9 reglas y con qu\u00e9 l\u00edmites democr\u00e1ticos.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La llegada de Peter Thiel a la Argentina reabre un debate crucial sobre soberan\u00eda digital, inteligencia artificial y control estatal. Mientras Palantir expande una visi\u00f3n geopol\u00edtica basada en vigilancia, datos y poder tecnol\u00f3gico, el pa\u00eds enfrenta el riesgo de transformarse en un laboratorio perif\u00e9rico de intereses estrat\u00e9gicos extranjeros.<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":13521,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[2],"tags":[5313,93,5314,5315,85,4523,106,5266,5257,694],"class_list":["post-13520","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-politica","tag-alex-karp","tag-argentina","tag-cia","tag-cryptoag","tag-estados-unidos","tag-federico-sturzenegger","tag-javier-milei","tag-palantir","tag-peter-thiel","tag-santiago-caputo"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.enorsai.com\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/13520","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.enorsai.com\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.enorsai.com\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.enorsai.com\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.enorsai.com\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=13520"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.enorsai.com\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/13520\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":13522,"href":"https:\/\/www.enorsai.com\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/13520\/revisions\/13522"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.enorsai.com\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/media\/13521"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.enorsai.com\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=13520"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.enorsai.com\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=13520"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.enorsai.com\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=13520"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}